MÉXICO/AFP
La semana pasada, en dos episodios distintos, los cadáveres de un hombre, dos mujeres y una bebé de ocho meses fueron localizados en el Cerro de la Estrella, reserva ecológica localizada en barrio Iztapalapa, en Ciudad de México.
La Fiscalía informó que los cadáveres presentaron lesiones que “corresponden a las producidas por ataques de algún o algunos animales, muy probablemente de tipo canino”, que habrían sido producidas antes y después de la muerte.
En Iztapalaba, donde en otros barrios populares abundan perros callejeros, la Policía capturó a 25 animales, entre ellos siete cachorros que deambulaban en la zona ecológica y a los que señalan como posibles responsables del ataque.
Pero las imágenes de los perros capturados y tras las rejas, la mayoría criollos de talla mediana y escaso peso, movilizó a los defensores de los animales que en las redes sociales exigen que sean liberados.
#YOSOYCAN26
Emulando al movimiento #Yosoy132, en la campaña presidencial de 2012, en Twitter “#Yosoycan26” se convirtió ayer en tema popular. En Facebook hay al menos dos páginas relativas.
“Lo que demandamos es que nos entreguen a los perros capturados y que se investigue si realmente fueron responsables del ataque”, comentó José Luis Carranza, del Frente Ciudadano Pro Derecho Animal.
Este movimiento fue el promotor de una reforma en diciembre en la capital, que sanciona con multas el maltrato animal e incluso con la cárcel si se causa la muerte. Con base en esta ley, Carranza exige “un trato digno” para los perros capturados y demanda que los cadáveres de las víctimas sean analizados por un equipo independiente de forenses para determinar si la muerte fue causada por los animales.
Familiares de dos de las víctimas también tienen dudas sobre la versión de la Fiscalía, pues uno de ellos “tenía un corte en la oreja (…) realizado por un objeto cortopunzante”, y otra, una de las mujeres “tenía varios moretones y las huellas eran semejantes a las que produce un apretón de dedos”.
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