EFE/WASHINGTON
El gobierno de Estados Unidos (EE. UU.) desveló dos nuevas normas de seguridad que planea aplicar en los próximos años a todas las importaciones de productos alimentarios, además de aquellos que son de elaboración doméstica.
Las reglas, que deben pasar aún por un periodo de prueba en el que los ciudadanos podrán enviar comentarios sobre ellas antes de convertirse en definitivas, suponen el mayor endurecimiento en décadas de las regulaciones de seguridad alimentaria en ese país.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA, por su sigla en inglés) con estas normas espera disminuir las 3,000 personas que mueren al año en el país por enfermedades relacionadas con la ingesta de alimentos intoxicados.
La primera medida exige a los productores de cualquier bien alimenticio que vaya a venderse, sea de elaboración doméstica o importado, que desarrollen un plan formal para prevenir que causen enfermedades y para corregir cualquier problema que pueda surgir. La segunda se aplicaría solo a granjas situadas dentro del país y les exige estándares de seguridad para la producción y cosecha de frutas y verduras.
La FDA planea nuevas reglas que exigirán a los importadores verificar que los productos alimentarios cultivados o procesados en el extranjero sean tan seguros como los producidos de forma doméstica.
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