Roy Moncada
El ejército de concejales que tendrá la capital a partir del 10 de enero ocasionará que las sesiones municipales sean como un mercado persa, debido a que el auditorio Miguel Larreynaga quedará pequeño ante los 80 ediles de Managua.
A siete días que inicie la segunda administración ilegal de Daysi Torres, todavía no se sabe cómo hará la Alcaldía para sentar a esos 80 concejales en el mismo espacio que fue construido para un menor número, ya que ni siquiera se ha pensado en agrandar el auditorio.
Ahora los concejales aprobarán ordenanzas en situación de hacinamiento y las intervenciones de ellos serán maratónicas porque la Ley de Municipios (Ley 40) faculta pedir la palabra a cada concejal hasta dos veces por cada punto.
“Mientras se reduce el número de funcionarios en otros países, aquí se está engrosando la burocracia y se están engordando los gobiernos locales, es una ley populista”, criticó Leonel Teller, concejal opositor.
Otro problema que se avecina en la Alcaldía después de la primera sesión, es la falta de oficinas y equipos de trabajo (computadora, papelería) para los concejales porque en el presupuesto 2013 no hay dinero para triplicar esos gastos necesarios.
NO HUBO DINERO PARA REFORMA DE LA LEY
Teller expresó que no conoce ni una construcción en el auditorio para que quepan todos los concejales, luego que la Asamblea Nacional reformó la Ley 40, que permite aumentar el Concejo Municipal de Managua.
Y es que la comuna no presupuestó ni un peso para 2013 en una obra a ejecutarse en el modesto auditorio de la Alcaldía.
Mientras llegan los días en que el auditorio luzca como mercado del Oriente Medio, persistirá la interrogante de cómo hará Torres para sesionar teniendo una tropa de concejales triplicada, con los mismos gastos corrientes y sin tener previsto construir otro auditorio ni más oficinas para los ediles.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 A