Ramón García Gibson
A menudo en diversas actividades de la vida cotidiana solemos comparar lo que ya sea en lo individual o en conjunto se ha logrado, vivimos tiempos en que los récords en el deporte se rompen, apenas nos estamos acostumbrando a manejar una computadora o un teléfono móvil cuando en el corto plazo salen al mercado diferentes nuevas versiones todas ellas argumentando ser mejor una de otra, las líneas aéreas compiten en sus tarifas y así muchos otros supuestos nos hacen estar comparando situaciones constantemente.
De la misma forma en el plano internacional debería ser un tema obligado para los gobiernos el revisar con detenimiento los logros de otros países sobre todo en materias que impactan directamente la vida de los ciudadanos, como lo es el combate a la delincuencia organizada. La semana pasada salió publicada en los medios la noticia de que la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) de Colombia presentó cifras mencionando que en el último año se han dictado 247 sentencias a personas por los delitos de lavado de dinero y se han aplicado medidas de extinción de dominio por más de cinco billones de pesos, además de medidas cautelares de congelamiento de activos que superan los 668 mil millones de pesos. También se mencionó que en los últimos dos años la UIAF ha investigado a equipos de futbol, transporte de carga terrestre, organizaciones públicas y privadas para la realización de obras de cuarto nivel y empresas de giros postales. También en un futuro esperan investigar a empresas de carga aérea y puertos del país.
Por otra parte según un artículo publicado en el sitio web de la Federación Latinoamericana de Bancos (Feleban), en Honduras si bien las estructuras de prevención no cuentan con toda la logística necesaria, realizan una labor muy aceptable, al grado de haber logrado sentencias condenatorias de lavado de dinero que sitúa al país en una posición envidiable, solamente superado por Colombia en cuanto a sentencias condenatorias en esta materia. Un buen porcentaje de las sentencias condenatorias fueron producto de los reportes realizados por el Sistema Financiero Nacional y las restantes han sido investigaciones realizadas directamente por el Ministerio Público, generalmente utilizando reportes anónimos de ciudadanos.
En México según fuentes las cifras que refleja la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) entre enero y noviembre de 2012, los reportes de operaciones inusuales llegaron a 51,279, cantidad mayor 3.6 por ciento a la observada en todo 2011, esperemos ver cuántos de ellos se reflejan en sentencias condenatorias por lavado de dinero.
Para el caso de Chile de acuerdo con información de prensa, las sentencias condenatorias por lavado de dinero creció en un 70 por ciento en 2011, la directora de la Unidad de Análisis Financiero (UAF) indicó que una de las razones que explican este incremento es la persecución más eficiente de este delito. Los reportes de operaciones sospechosas recibidos por la UAF crecieron en un 116 por ciento, de los casos analizados se detectaron señales fehacientes de lavado de dinero en 146 reportes.
A partir de septiembre de 2013 el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) iniciará su cuarta ronda de evaluaciones mutuas. El GAFI revisará el debido cumplimiento de los países miembros con la implementación de sus 40 recomendaciones sobre lavado de dinero, financiamiento al terrorismo y proliferación de armas de destrucción masiva donde seguramente un tema obligado será el número de sentencias condenatorias de cada país.
Columna publicada los lunes en El Financiero de México. [email protected]
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