Según Juan Ramón Obregón, secretario ejecutivo del Consejo Nacional del Café (Conacafe), el plan de renovación que prepara el Gobierno para salvar la caficultura partirá de que en las áreas que “aún haya viabilidad” se recepará y dará mantenimiento a las plantaciones. “Estamos clarísimos que la recuperación de estas áreas será a corto plazo, año y medio o dos años”, dice. ”Pero en el caso en que la antracnosis haya matado los árboles la única opción es renovar los cafetales. Aquí la recuperación será a largo plazo, porque la primera cosecha comercial vendrá en tres o cuatro años. Pero aquí no queda de otra que esperar la aplicación del programa para establecer una caficultura más moderna y más sostenible”, enfatiza Obregón.
Lucydalia Baca Castellón
A las graves afectaciones provocadas por la roya en los cafetales hay que sumar ahora el daño irreversible que la antracnosis está causando en muchas zonas cafeteras del país.
“En esta plantación de veinte manzanas lo normal sería sacar 200 quintales. Con la llegada de la roya la proyección se redujo a unos 150 quintales. Pero ahora con la antracnosis lo más que sacaremos serán setenta quintales. Pero eso no es lo grave. Lo grave es que el otro año ni siquiera tendremos plantación. Todos los árboles se están muriendo”, lamenta César Huete Zavala, productor de la comunidad Los LLanos, en Pueblo Nuevo, Estelí.
La antracnosis o muerte descendente del café es una enfermedad más letal, que va a causar tanto o más daño que la roya. La roya provoca desfoliación (pérdida de las hojas), pero con una recepa (poda) y el manejo integral los árboles se pueden recuperar. En cambio la antracnosis ataca el tejido del árbol y mata la planta. Para esto no hay más remedio que renovar la plantación, explica Juan Ramón Obregón, secretario ejecutivo del Consejo Nacional del Café (Conacafe).
”Pero en el caso en que la antracnosis haya matado los árboles la única opción es renovar los cafetales. Aquí la recuperación será a largo plazo, porque la primera cosecha comercial vendrá en tres o cuatro años. Pero aquí no queda de otra que esperar la aplicación del programa para establecer una caficultura más moderna y más sostenible”, enfatiza Obregón.
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- 117 millones de dólares cuesta el plan de renovación de la caficultura propuesto por la Fundación Nicaragüense de Desarrollo Económico y Social (Funides). Se desconoce si el plan que prepara el Gobierno incluirá esta propuesta.
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Al igual que la roya, la antracnosis y el ojo de gallo son enfermedades que permanecían bajo control en los cafetales del país. Sin embargo, “la escasez de lluvia, el clima cálido y la vulnerabilidad de los árboles causada por la roya, están propiciando que la enfermedad provocada por un hongo oportunista se propague y mate los árboles”, dice Freddy Huete, productor y dirigente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) de Pueblo Nuevo.
Obregón explica que un árbol que está desfoliado porque la roya le botó las hojas no puede metabolizar los alimentos y es presa fácil de otras enfermedades como la antracnosis.
Según el dirigente de la UNAG en Las Segovias, en las plantaciones donde se aplicó fungicidas (químicos o biológicos), antes de las primeras lluvias de mayo, el follaje está curado y los daños en las plantaciones oscilan entre el 50 y 60 por ciento.
Pero en los cultivos donde la primera aplicación se realizó entre agosto y septiembre, con la aparición de los primeros síntomas del brote de roya, el daño es casi total. “Se calcula que con las pocas plantas que queden la cosecha del otro año podría reducirse al diez por ciento”, asegura Freddy Huete.
LAMENTAN LENTITUD DEL GOBIERNO
Los productores lamentan “la lentitud” de las autoridades agrícolas que mantuvieron oculto el problema por “tanto tiempo”, ya que muchos productores, que esperaron orientación de las autoridades, perdieron gran parte de los cafetales.
Obregón en cambio asegura que Conacafe advirtió que, ante la fragilidad ocasionada por la roya, era predecible que la antracnosis se propagara, ya que el hongo que la produce ha estado presente en las plantaciones durante muchos años.
“Los medios de comunicación son los que no prestaron la atención debida y se dedicaron a hablar únicamente de la roya. Pero en el Consejo Nacional del Café hemos venido hablando de los cuatro problemas graves que enfrentaría el café: la roya, la antracnosis, el ojo de gallo y los bajos precios.
El dirigente de la UNAG afirma que “el daño por la antracnosis no es en Las Segovias”, sino a “nivel nacional”, ya que han visitado Matagalpa y Jinotega y han constatado que las afectaciones son similares.
Obregón en cambio reconoce que la enfermedad está presente en todo el país, pero enfatiza que las afectaciones son a menor escala que las de la roya. Sin embargo, la institución aún no puede determinar el porcentaje de afectación. “Pero lo cierto es que el árbol que está afectado es seguro que se muere”.
EXIGEN RESPUESTA
Los productores insisten en solicitar a las autoridades que “hagan algo” para solucionar esta “crisis que seguramente reducirá a niveles históricos la cosecha 2013-2014”. Obregón mantiene que junto con el Gobierno continúan trabajando para definir la estrategia que echarán a andar al terminó de la actual cosecha (entre febrero y marzo).
“A pesar de las vacaciones los responsables de definir las estrategias para la ejecución del plan de renovación de la caficultura y las autoridades agrícolas siguen trabajando. Lo que pasa es que el Gobierno no puede salir a dar una respuesta mientras no tenga el dinero para ejecutar un programa de esta naturaleza”, expresa Obregón.
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