Jorge Izquierdo Miller
Hoy
despertamos al amor de la mentira
y nuestras ilusiones se diluyen
¿Por qué utopía nos harán
derramar sangre mañana?
Si perpetuamente se guisó el artificio
esperanzas y sueños ajenos
fueron vulnerados
al gusto de quiméricos profetas
salmistas invocadores de difuntos
enarbolados cual lúgubres estandartes.
Si lo vil de este mundo no alcanza
para guarnecer sus arcas hipócritas.
¿Bajo qué banderas viscerales
auparemos neo líderes
desmitificando al hombre
solo a él?
Cuando no se invoque al lobo
en cada lapso de la clepsidra
y el respeto a los demás sea lo diario
entonces
quizás
la libertad no sea un espejismo deliberado.
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