Esta palabra —neoliberalismo— ha sido manipulada y satanizada en muchos países por la izquierda en general, los socialistas más recalcitrantes, y algunos dirigentes sindicales que la utilizan por pura politiquería y por defender sus propios intereses, repiten y vociferan contra el neoliberalismo, afirman cosas que no son y muchas veces lo hacen con el desconocimiento de su verdadero significado.
Pienso que lo que ocurre muchas veces es que la mayoría de la gente confunde esta palabra —neoliberalismo— con “mercantilismo” que es otra cosa muy diferente y que en un futuro comentaremos.
Gobernantes como Chávez, Correa, Morales, Ortega y la misma viuda de Kirchner utilizan esta palabra constantemente, estos socialistas-comunistas saben que el común de la gente no domina el tema.
Costa Rica no se salva de esto, hasta la misma Iglesia episcopal costarricense ha afirmado cosas muy dudosas sobre el significado del neoliberalismo como las mencionadas por el reverendo Jorge Urrutia Castro el 13 de noviembre de 2011 en el Sermón de Clausura de la 44a Convención Diocesana donde entre otras cosas dijo: “Para efectos de esta prédica no podemos dejar de considerar nuestro propio contexto, sobre todo con la ideología dominante del neoliberalismo, cuyos principios son la eficacia, la competitividad, la generación de riqueza, el aumento de la productividad, el crecimiento económico, los altos rendimientos de interés bancario, la inversión en valores, la lucha despiadada del comercio en donde prevalece que el pez grande se come al pez pequeño, etc. Considerando también que muchos neoliberales utilizan la parábola de los talentos para afirmar que el cristianismo desde sus orígenes era neoliberal, planteando que al que tiene se le dará más y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene”.
Un artículo escrito por Rolando Portilla Pastor, ingeniero civil, y publicado en el año 2010 en el periódico costarricense La Prensa Libre, titulado “Costa Rica tomada por el neoliberalismo”, nos brinda un ejemplo de lo arriba anotado.
El artículo empieza así: “Nuestro país está siendo tomado por el neoliberalismo y esto representa un grave peligro para el modelo solidario de país que hemos forjado en los últimos 60 años. El Partido Liberación Nacional (PLN) y el Movimiento Libertario (ML) profesan la ideología neoliberal, uno con mayor radicalidad que el otro. Y continúa afirmando el autor del escrito: “El neoliberalismo es una política económica que considera contraproducente el excesivo intervencionismo estatal y defiende el libre mercado como mejor garante del equilibrio y el crecimiento económico de un país. Puede decirse que es una teoría que limita el poder del Estado y entrega la economía a los agentes privados del mercado”.
Acudimos al Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) en su versión digital para que nos aclarara su significado y esto es lo que nos dice: “Neoliberalismo es la teoría política que tiende a reducir al mínimo la intervención del Estado”. Eso y solo eso significa este término, lo demás son versiones degeneradas y satanizadas para utilizarlas en sus propios beneficios.
No podemos estar de acuerdo en que se diga que Costa Rica ha sido tomada por el neoliberalismo, esto no es cierto, al contrario, de todos es conocido que los últimos gobiernos han aumentado la burocracia de forma irresponsable y en lugar de reducir la intervención al mínimo del Estado lo que han hecho los políticos de turno es hacerlo aumentar al punto que casi lo tienen quebrado.
Ya en un artículo anterior titulado “¿Daña el exceso de burocracia la actividad económica?” afirmé lo siguiente: “A través de los años hemos visto que los gobiernos socialistas con sus diferentes matices han sido los verdaderos propulsores de la burocracia. ¿Cuántos funcionarios públicos han sido contratados por una genuina necesidad y cuántos por puro clientelismo? ¿Qué tan eficiente es entonces la burocracia en nuestra región al compararla con otras regiones? ¿Frena el exceso de burocracia la actividad económica? ¿Podríamos en el futuro basarnos en alguna fórmula lógica que nos indique cuántos funcionarios deberíamos tener? Y nos preguntábamos además: “¿Qué tan grande debe de ser entonces la burocracia en un país? Desconocemos la respuesta, sin embargo, en tiempos de crisis económicas este gremio de trabajadores representa para los gobiernos un gasto muy alto para la caja principal del Estado y un costo social y político importante cuando se ven necesitados a reducir su número de empleados”.
Dicho lo anterior me pregunto entonces qué tiene que ver el neoliberalismo y su significado con los problemas generados especialmente por las ideas socialistas que tienen quebrado no solo a Costa Rica sino a muchos países europeos como Grecia, Portugal y España, solo revisar el tamaño del Estado que tienen estos países y compararlos con los países que están bien económicamente como son Suecia, Suiza, Alemania y se darán cuenta de la gran diferencia que existe en esto.
El autor es consultor de Bienes Raíces.
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