EFE
El presidente de EE. UU., Barack Obama, designó ayer al senador John Kerry como su próximo secretario de Estado, un cargo para el que “se ha estado preparando durante toda su vida” y en el que sucederá a Hillary Clinton, quien le deja el listón muy alto.
Kerry sustituirá en enero a Clinton al frente de la diplomacia “en una nueva era en el liderazgo de Estados Unidos”, según dijo Obama en la Casa Blanca al anunciar su designación, que tiene que ser confirmada ahora por el Senado.
Su nominación era esperada desde que Susan Rice, embajadora de EE. UU. ante la ONU y una de las favoritas para el cargo, renunció la semana pasada a la posibilidad de aspirar a él tras las acusaciones republicanas de que mintió sobre el ataque al consulado estadounidense en Bengasi (Libia) del pasado 11 de septiembre.
EXCELENTE ELECCIÓN
La secretaria de Estado de EE. UU., Hillary Clinton, aseguró que la nominación del senador John Kerry para sustituirla al frente del Departamento de Estado ha sido una “excelente elección”.
Clinton deseó que el Senado confirme pronto el nombramiento de Kerry, a quien conoce “desde hace años” y del que dijo que lo puede llamar “amigo, colega y compañero” en la política.
Kerry, como hijo de un funcionario del servicio exterior, “lleva la diplomacia en las venas” y como veterano de la guerra de Vietnam “sabe lo que es defender nuestra nación y nuestros valores”, destacó Clinton en un comunicado.
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