Nectalí Mora Zeledón
Hace ocho días, el Walter Ferreti dejó su peor imagen en los últimos tres años en la Primera División. Los ferretistas lucieron desorientados en el momento menos indicado: la final del Torneo de Apertura del Campeonato Nacional de Futbol.
Los capitalinos fueron irreconocibles y el Real Estelí los humillados futbolísticamente. Los norteños los avasallaron y golearon 4-0 insultantemente para quedarse con el título.
“Hay un factor que no todo el mundo toma en cuenta, valió la presión del escenario. Tal vez hubo mucho pánico escénico. Además pudo influir el hecho de encontrarse con gran posibilidad de ser campeones y los jugadores no supieron enfrentar el reto”, analiza Henry Urbina, técnico de los capitalinos.
“Hubo muchos jugadores que me asustaron durante el viaje por lo que vi. Pero no sabría explicarlo. Pudo haber algo de presión e inestabilidad emocional”, añade el estratega de los ferretistas.
A partir de ahí se puede entender lo mostrado durante los 90 minutos que fueron dominados por el Estelí. “Fue un equipo irresoluto. Puede ser que se entumieron por el ambiente. A mí me asustaron por como actuaron. No sabría explicarlo. Pero no se mostró nada de lo que habíamos hecho. Se cayó al juego anterior, el pelotazo. No sé encontró nunca el equipo”, recuerda el capitalino. “El equipo fue irreconocible. Lo poco que habíamos avanzado con el toque de balón no se vio. Se abusó del juego personal y el pelotazo”, concluye Urbina.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 B