París/AFP
El trofeo del Balón de Oro, que premia cada año al mejor futbolista del curso, espera vencedor en el corazón del barrio de la joyería de lujo, la Place Vendome de París, en la tienda Mellerio, conocido como la “orfebrería de las reinas”.
Entre sus clientes destacaron las familias reales e imperiales de Francia, Europa, Rusia, América Latina y Extremo Oriente. Fue María Antonieta —archiduquesa de Austria y reina consorte de Francia y Navarra— la primera cliente de la realeza de Mellerio.
[/doap_box]
La prestigiosa esfera de oro, sujetada por una base de pirita, mineral de sulfuro de hierro conocido antiguamente como el “oro de los locos”, será completada con el nombre del mejor futbolista del curso 2012, que se conocerá a comienzos de enero.
Este año, los tres futbolistas finalistas del Balón de Oro que otorga la Federación Internacional de Futbol (FIFA) son el argentino Lionel Messi, el español Andrés Iniesta, ambos jugadores del Barcelona, y el portugués Cristiano Ronaldo, quien milita en el Real Madrid. Ya hay tres placas cinceladas con sus nombres a la espera de conocer el vencedor.
“No voy a decir que está al nivel de los Oscar —premios que se otorgan en Estados Unidos a las mejores películas y actores del año—, pero no está lejos”, bromeó a finales de noviembre el presidente de la FIFA, Joseph Blatter.
“Estamos muy contentos de formar parte de este evento tan prestigioso”, señaló sin extenderse François Mellerio, jefe, junto con su hermano Olivier, de la célebre joyería, fundada en 1613 y que fabrica otros importantes trofeos deportivos como la Copa de los Mosqueteros —que premia al vencedor del Roland Garros—.
El Balón de Oro de la FIFA se creó en 2010 y nació como una mezcla de los dos grandes trofeos individuales existentes hasta entonces: el Balón de Oro y el Fifa World Player.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 B