Josué Bravo
Corresponsal/Costa Rica
La Policía Profesional de Migración de Costa Rica capturó a un integrante más de una banda de estafadores que falsificaban y vendían permisos de trabajo a nicaragüenses, a un precio promedio de 90 y 30 dólares (según el tipo de cambio actual).
El nuevo detenido es un tico de apellido Solís, tras un operativo realizado en San Sebastián, al sur de San José.
Solís está vinculado a otro tico de apellido Castillo Rojas, quien operaba un laboratorio para la elaboración de documentos falsos para extranjeros y fue capturado en noviembre por la Policía Profesional de Migración y la Fiscalía de Fraudes.
Ambos han sido detenidos luego de una investigación que inició a finales del pasado mes de setiembre, tras varias denuncias anónimas recibidas en la Unidad de Investigación de la policía migratoria.
Luego de las indagaciones la Policía detectó como líder principal a Castillo Rojas; mientras que Solís, alias “Pitico” era su colaborador principal.
De acuerdo con las investigaciones, los sujetos abordaban en su mayoría a ciudadanos de nacionalidad nicaragüense en las afueras de la Dirección General de Migración y Extranjería, ubicadas en La Uruca, parque La Merced y Parque Central; sitios de San José.
Al parecer, los sospechosos cobraban a los ciudadanos extranjeros la suma de 45 mil colones (unos 90 dólares) para permisos laborales y 65 mil colones(cerca de 130 dólares) por las cedulas de residencia.
Además, los permisos laborales eran vendidos en su mayoría a choferes nicaragüenses de autobús; mientras que las cédulas de residencia a personas extranjeras que se encuentran de manera irregular en Costa Rica.
En el laboratorio apartamento también se elaboraban licencias de conducir y permisos de portación de armas de fuego.
Durante la investigación fueron detectados varios extranjeros que adquirieron documentos falsos, los cuales fueron remitidos a las autoridades judiciales.