No hay duda alguna, el idioma español muere en los karaokes. Hace algunos años comentaba que nunca había visto tantos errores juntos en un texto como los que detecté en un karaoke en Bluefields.
Me equivoqué. Esta semana anduvimos en Jinotega con el Foro Nicaragüense de Cultura, donde pasamos días maravillosos apreciando los nuevos valores del arte en la Ciudad de las Brumas.
Las discusiones fueron muy fructíferas y hay mucha confianza en que se fomentará el hábito de lectura entre los niños y jóvenes.
Todo estuvo perfecto, pero la noche de clausura después del acto fuimos a un karaoke y mi molestia con quienes transcriben las letras de las canciones sigue aumentando.
Hay letras irreconocibles para mí, que observo en una oración diez errores de ortografía. Creo que se debe ser muy cuidadoso en ese sentido, igual que con los subtítulos de las películas, a veces es deprimente ver como maltratan nuestro idioma.
Una amiga camagüeyana me dijo que eso depende de la calidad de las copias, pero hasta en las salas de cine salen errores de ortografía y redacción, la mayor parte resultado de una mala traducción.
Pienso que por eso es importante la labor del Foro al incentivar la lectura en la niñez, pues constituye el antídoto perfecto para la mala ortografía.
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