Una corte de Naciones Unidas ordenó ayer la liberación inmediata de la fragata argentina ARA Libertad que quedó confiscada el 2 de octubre en el puerto de Tema, en Ghana, a instancias de acreedores privados, como garantía tras el impago de bonos desde la crisis económica del país sudamericano, hace una década.
Argentina apeló ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar (Alemania), en busca de la liberación de la fragata, bajo el argumento de que es un navío de su Armada y, por lo tanto, inmune a detenciones.
En un fallo expedito, la corte dio la razón a Argentina y ordenó que Ghana permita que la fragata zarpe junto con su tripulación en forma inmediata e incondicional. Dictaminó también que el buque debe ser abastecido con lo necesario para su travesía.
De acuerdo con el fallo, los barcos de guerra tienen inmunidad bajo las leyes internacionales, y la confiscación de la fragata representó “una fuente de conflicto que podía poner en peligro las relaciones amigables entre los Estados.
El fallo no altera sin embargo el derecho de ambas partes para buscar otro tipo de arbitraje internacional sobre el asunto.
El ministro argentino de Economía y Finanzas Públicas, Hernán Lorenzino, elogió la decisión de la corte y prometió seguir luchando contra los acreedores, descritos por la presidente Cristina Fernández como fondos “buitres”.
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