Judith Flores/Miami
Alegando razones de seguridad, el alcalde de Sweetwater, Manuel —Manny— Maroño anunció que la comuna no permitirá más la celebración de las Purísimas en las calles de esa ciudad donde existe gran concentración de nicaragüenses, comunidad que celebra tal evento desde hace 34 años.
El conflicto inició el pasado 7 de diciembre, cuando la alcaldía ordenó retirar el altar a la imagen ubicado en el centro comercial de la Calle Flagler y la 107 avenida, sin embargo la protesta de varios ciudadanos logró frenar momentáneamente la disposición.
Violeta Ocampo, del comité organizador de la celebración, dijo que hace 34 años, desde la llegada del exilio a la ciudad de Miami, celebran la fiesta religiosa frente al restaurante de comida nicaragüense y que nunca antes les habían exigido solicitar permiso a la ciudad.
“Hasta ahora después de 34 años que el alcalde nos quiere impedir la celebración, en la alcaldía nos dijeron que el próximo año vamos a tener que ir a celebrarla en algún parque”, dijo.
El alcalde aseguró que su interés no es hacer desaparecer ese aporte cultural y religioso de la comunidad nicaragüense, sino dar respuesta a algunas quejas como la que le hizo el dueño del centro comercial de El Sedano.
“Me solicitó ayuda el año pasado debido a que los negociantes se quejan por los problemas de parqueo que ocasiona la celebración, le dije que si y que hablaría con la comunidad nicaragüense para resolver eso y celebrar la Purísima en otro lugar menos peligroso”, dijo.
El funcionario explicó que el trafico en el área ha aumentado bastante y asegura temer un accidente durante la festividad.
Deborah Centeno, exconcejal del Condado Miami Dade cree que hay otro motivo: “¿Por qué hasta después de 34 años, vienen a prohibir la celebración en las calles?”.
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