Parte de los 51 millones de electores egipcios comenzaron a votar este sábado sobre un proyecto de Constitución en un referéndum bajo alta tensión en el que la oposición al presidente islamista Mohamed Mursi llamó a votar en contra.
Las mesas de votación abrieron a las 08H00 (06H00 GMT) y cierran a las 19H00 (17H00 GMT).
El referéndum se desarrolla este sábado en diez gobernaciones, incluyendo El Cairo y Alejandría y la región inestable del Sinaí (este). Otras 17 gobernaciones votarán el 22 de diciembre.
La división del país en dos zonas de votación sucesivas fue decidida a último momento, ante el boicot de varios magistrados encargados de supervisar el escrutinio.
El referéndum estuvo precedido por varias semanas de manifestaciones que a veces derivaron en enfrentamientos entre opositores y simpatizantes de Mursi y del movimiento islamista de los Hermanos musulmanes, de donde procede el presidente.
El viernes estallaron disturbios en Alejandría, segunda ciudad de Egipto, donde 15 personas resultaron heridas. Hace diez días, ocho personas fueron abatidas durante enfrentamientos entre los dos bandos en El Cairo.
Unos 120.000 soldados fueron llamados como refuerzo para ayudar a los 130.000 policías a garantizar la seguridad durante la votación.
El proyecto de Constitución aspira a dotar al país de un marco institucional estable, que según sus defensores debe reflejar los cambios ocurridos en el país desde la caída del autócrata Hosni Mubarak a principios de 2011.
La oposición laica, de izquierda y liberal, denuncia un texto adoptado apresuradamente por una comisión dominada por islamistas, que abre la puerta a interpretaciones rigoristas del islam y ofrece pocas garantías para las libertades.
Este referéndum está visto como una forma de voto de confianza a favor o en contra de Mursi, electo en junio pasado por escasa mayoría. Mursi puede contar con la capacidad de movilización de la poderosa cofradía islamista, pero tiene en contra el descontento popular generado por una profunda crisis económica.
El referéndum está abierto a unos 51,3 millones de electores inscriptos sobre una población total de 83 millones, en el país árabe más poblado del mundo.