Nectalí Mora Zeledón
El discurso del Javier Londoño ha sido sincero, realista y optimista. El técnico colombiano de la Selección Nacional Sub-17 de Futbol ha expresado públicamente las limitantes de sus jugadores. Pero eso no le ha quitado ambición.
Las debilidades del equipo ha tratado de transformarlas en fortalezas. Así logró llegar con vida a la última jornada de la eliminatoria al Premundial. Hoy los nicas buscarán hacer historia ante El Salvador.
El equipo nacional intentará ganarle por primera vez a los cuscatlecos. El significado del resultado sería histórico por partida doble. Tras lograr lo primero, la tropa de Londoño puede conseguir con una combinación de resultados la milagrosa clasificación al Premundial.
Ni los más optimistas pensaron en que la Sub-17 tendría chance de pelear por un cupo, por las limitantes que siempre reconoció Londoño. Pero los chavalos en terreno se fajaron y callaron a los incrédulos.
Los antecedentes, como siempre, no son desfavorables para los pinoleros. Seis de los siete enfrentamientos ante los cuscatlecos han concluido por goleada.
Además el triunfo para los nicas (2 puntos) no está fácil. El mayor problema es la falta de gol. En tres duelos no ha marcado mientras que su oponente lleva cinco.
Para asegurar la incalculada clasificación al Premundial, los pinoleros deben ganar por diferencia de tres goles, mínimo. Un empate entre Costa Rica (4, -2) y Guatemala (5) los elimina.
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