Mabel Calero
El Rosario es uno de los ocho municipios más pequeños de Carazo, que en los últimos años se ha destacado porque se impulsa la clasificación de basura y la producción de abono orgánico, de tal manera que se ha convertido en uno de los más limpios de este departamento.
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La planta de tratamiento en este municipio lleva más de ocho años de estar funcionando y últimamente la población se ha involucrado directamente en el proyecto.
“La planta de desechos sólidos nos ha dado el nombre de la ciudad más limpia de Carazo, esta planta surgió por una necesidad, ya que no existía un basurero municipal, entonces de los mismos habitantes surgió la idea de la construcción de una planta que ayude a preservar el medioambiente”, dijo Mauricio Gutiérrez, responsable de servicios municipales.
El proyecto se ubica en la comunidad Bertha Díaz, a dos kilómetros del centro de la ciudad, en un terreno de tres manzanas que gestionó en el 2003 Marena y el alcalde de ese entonces.
En la planta trabajan treinta personas que se encargan de clasificar los desechos en orgánicos e inorgánicos, los cuales después de dos o tres meses se convierten en abono.
En este lugar hay un vivero municipal de plantas ornamentales y cítricos, que reciben parte del abono obtenido de los desechos sólidos.
De esta planta anualmente la municipalidad de El Rosario recibe unos 100 mil córdobas de ganancia, tras la venta de la clasificación de cada desecho, como latas, vidrio, plásticos, pilas, metales, los cuales duran más de 500 años en desintegrarse y causan un gran daño al medioambiente.
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