Roy Moncada
Si hoy ocurriera un terremoto, la capital no estaría preparada para quedar en pie y reaccionar efectivamente ante el evento.
Ingenieros y arquitectos que participaron en el segundo día del Foro Nacional sobre Riesgos Sísmicos en la Región Metropolitana de Managua, coincidieron en que la preparación ante un posible sismo de magnitud mayor a los 6 grados Richter todavía es débil.
El ingeniero Dionisio Marenco, exalcalde de Managua, reconoció el esfuerzo del Sistema para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) con los sismos,
sin embargo dijo que no es suficiente.
Marenco explicó que un terremoto no avisa cuando va a ocurrir, diferente a fenómenos como tsunami y huracanes. Además que fallan los servicios básicos como agua, energía eléctrica y las comunicaciones durante un sismo.
El problema se convierte más complejo cuando se suman las frágiles construcciones en los barrios y urbanizaciones de Managua, pese a que existe el Reglamento Nacional de la Construcción, que en el papel establece regular las construcciones del país para disminuir las amenazas ante sismos.
INSTITUCIONES SIN FIRMEZA
El futuro de Managua, que está a la deriva ante los sismos, también enfrenta otros problemas.
La Dirección de Urbanismo de la Alcaldía de Managua no tiene la capacidad humana y operativa de supervisar las obras de la capital, aclaró Marenco. Tampoco se ha construido la capital con un enfoque urbanístico y la ciudad es un caos. “No ha habido planificación”, agregó la arquitecta María Isabel Parés, exdirectora de Urbanismo.
A diez días de cumplirse cuarenta años del último terremoto de Managua, las conclusiones son que existen mejores equipos para monitorear los sismos, hay planes para enfrentar una crisis, pero pese a que las casas ya no son de taquezal, la ciudad sigue siendo tan vulnerable como en 1972, o más.
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