Mabel Calero
Adecuar la infraestructura de los centros escolares, parques y demás espacios públicos es necesario para que las personas con discapacidad tengan acceso a la salud, educación, recreación y demás derechos.
En el departamento de Carazo la mayoría de las escuelas y parques fueron diseñados con gradas, lo que dificulta el acceso de las personas que usan sillas de ruedas.
Según Herty Ismael García, presidente de la Asociación de Ciegos de Nicaragua Maricela Toledo, filial Carazo, de cada diez escuelas que existen en este departamento solo en tres hay rampas, lo que afecta la educación inclusiva.
“Estamos luchando con las barreras arquitectónicas no solo de las escuelas, que ahora es política de Estado que no se debe dejar fuera del sistema educativo a ningún discapacitado, también peleamos por la falta de rampas en aceras, parques, iglesias, que te limitan totalmente”, dijo.
García, de 38 años, quien quedó ciego a los 21, manifestó que es importante que se vaya adecuando la infraestructura pública que dejó fuera a las personas con discapacidad.
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