Humberto Belli Pereira

Magistrados vitalicios: ¿buena o mala idea?

Una de las medidas que más contribuiría a mejorar Nicaragua sería reformar el poder judicial. Richard Messick (1999), del Banco Mundial, ha demostrado, entre otros, que los buenos sistemas judiciales suelen redundar en mayores tasas de crecimiento económico. El imperio de la ley y la confiabilidad de los tribunales producen seguridad entre los ciudadanos e inversionistas, a la vez que facilitan la actividad económica y la paz social.

Desafortunadamente en Nicaragua tenemos un poder judicial que ha sido clasificado como uno de los menos independientes del mundo y que es percibido por los ciudadanos como la institución pública menos confiable. La mayoría de sus magistrados no tiene empacho en confesar abiertamente sus lealtades políticas. En su selección y permanencia pesa más la fidelidad partidaria que la competencia profesional. Muchos abogados, incluyendo sandinistas, recuerdan con nostalgia los tiempos en que los magistrados solían ser juristas de gran prestigio. Un reporte del Departamento de Estado (EE. UU.) expresaba en el 2010 que “la continua politización del poder judicial de Nicaragua y la Corte Suprema de Justicia, en particular, es un obstáculo preocupante en los esfuerzos por hacer cumplir la ley”.

No es muy difícil imaginar el impacto que opiniones como estas causan en el ánimo de inversionistas extranjeros y locales. Tampoco es casualidad que la mayoría de las inversiones externas en Nicaragua, como las de zonas francas, o las del sector energético, sean las que van acompañadas de garantías y seguros internacionales especiales. Muchas otras, que dejarían un gran beneficio al país y acelerarían nuestro desarrollo, se enrumban a países con marcos jurídicos más seguros.

Un mal sistema judicial es un lastre que resta vigor a la economía y dificulta el superar la pobreza, pero es algo que podría remediarse con solo cambiar las normas legales y constitucionales vigentes. Primero habría que terminar con el sistema de cuotas políticas e incorporar al proceso de elección de magistrados —con voz y voto— a sectores de la sociedad civil, como Cosep, facultades de Derecho, y otras instituciones civiles. Segundo, habría que establecer exigencias concretas para los candidatos, como ser juristas con obras publicadas o méritos académicos suficientes, y un récord impecable de comportamiento. Tercero, habría que sustituir los períodos cortos, que restan independencia a los magistrados y los obligan a gastar muchas energías en cabildeo político, por nombramientos vitalicios, como en Estados Unidos, o difíciles de cambiar, como en Costa Rica; allí los magistrados son electos por ocho años con renovación automática, a menos que dos tercios de la asamblea los objete. Cuarto, las remuneraciones de los magistrados deberían equipararse a lo que suelen devengar los mejores abogados privados. Este incremento salarial sería costeable si en lugar de 16 magistrados con sus respectivos empleados y extras (combustible, libres, etc.) bajasen a nueve (caso de Estados Unidos) o a siete lo cual es coherente con un país muy pequeño.

Por dólar invertido, la reforma del poder judicial es la medida más rentable que podría adoptar Nicaragua para aumentar su crecimiento. A diferencia de las mejoras en infraestructura, energía o salud, que son muy buenas pero requieren millones de dólares, mejorar la justicia solo requiere buena voluntad. El problema es que esta, como los diamantes, parece ser hoy día una virtud preciosa y escasa.  

El autor es sociólogo, fue ministro de educación (1990-1998).

Columna del día Opinión Banco Mundial archivo

COMENTARIOS

  1. poder judicial
    Hace 14 años

    La CSJ administra la injusticia Ortega-Sandinista. Sus miembros son seudo abogados sin prestigio profesional arrastrados por la avaricia y el servilismo, donde se atropella a la constitucion, ej: aprobar a Ortega elegirse como candidato despues de 2 periodos presidenciales. Usurpar dinero confiscado a narcos y usurpar el puesto de jueces despues de haber cumplido su periodo en la CSJ. Que confianza habra en el pais, si esta es la sabia del poder judicial.

  2. Jorge
    Hace 14 años

    Como podemos hablar de democracia en Nicaragua cunado casi en todas o mas bien todas las instituciiones del gobierno son o tienen que ser sandinistas para poder ser un trabajor de ellas y peor aún las instituciones que se supone deberían ser totalmente independientes como lo es el consejo supremo de elecciones y la Corte Suprema de Justicia esta politisada, como podemos confiar en estas personas si al ser parte del partido de gobierno no son objetivos al momento de dictar sentencia

  3. JIC
    Hace 14 años

    tu inquietud se refiere a la seguridad juridica que es la base de todo, inversiones, economia etc. No es la forma que dara seguridad juridica es el fondo, las personas que integran la Corte Suprema, en el pasado hubo personas que tenian un concepto diferente a las actuales sobre lo que es prestigio, dignidad personal y otras calidades del auto estima ademas de la calidad intelectual basta mencional entre otros por ejemplo al Dr. Felipe Rodriguez Serrano ahora no tenemos esas personalidades

  4. Fernando Gonzalez Vega
    Hace 14 años

    Esta idea bo es solucion para evolucionar a la Democracia que el Inconstitucional a destruido en los ultimos 2 años con su reeleccion. Se necesita que se elijan,escojan personas HONESTAS que crean en le mandamiento «NO LEVANTARAS FALSOS TESTIMONIOS» y que defiendan la Constitucion. Si el nombrado es como los miembros actuales del CSJ, que se limpia con la constitucion y maneja turbas para dar golpe de estado en la CSJ, estamos mal si lo dejamos de por vida en ese puesto tan sagrado

  5. Nicasio
    Hace 14 años

    Nos quedaremos sin dedos apuntando la desgracia de magistrados y la corrupcion gubernamental. Es lamentable la conducta de partidos opositores, con lideres sin timon y sin destino.- Me pregunto: Que luz verde espera el Sr. Belli para entrar al campo de la politica? Los partidos opositores no encuentran el camino, por falta de guiadores.

  6. Alejandro F. Cajina
    Hace 14 años

    Seria bueno que los magistrados sean vitalicios, pero que se regulen los requisitos para ser electos a esos cargos. por ejemplo: Ser mayores de 45 o 50 anos, No tener antecedentes criminales/ Ser profesionales del derecho con por lo menos 20 anos de experiencia y senalarles una edad de retiro obligatorio a los 70 o 75 anos y otros requerimientos que se consideren necesarios. Seleccionar a un grupo de notables para que los nominen y sean sometidos al congreso para su aprobacion.

  7. SERGIO F OCONNOR
    Hace 14 años

    Los magistrados de la CSJ podrian ser vitalicios si fueran electos de una manera unanime y si NO pertenecieran a ningun partido politico. Actualmente lo que tenemos es a magistrados que obedecen al partido que los propone y eso juridicamente NO es correcto ya que los magistrados deben tener una interpretacion de la ley apegada a derecho y de una manera independiente. Se requiere de una reforma Judicial que proteja al ciudadano y que NO sea juzgado por ser contrario al partido de Gobierno.

  8. fernando
    Hace 14 años

    Yo creo que todos los cargos públicos deben ser ocupados por los que sean más calificados, honestos y eficientes en su desempeño. Yo también creo que cualquier nicaragüense tiene que tener derecho a ocupar esos cargos sin que hayan obstáculos burocráticos que lo impidan, y sin que haya necesidad de llenar cuotas partidistas para complacer a la oposición. También creo que solo el pueblo tiene derecho a poner condiciones; no los partidos políticos o los politiqueros ardidos.

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