Dorling López Rivera
A las 6:00 a.m. de ayer Álvaro Tapia de 30 años, se había levantado con el sonar de los cohetes dedicados a la Virgen de Concepción. Como todos los días dejó comida a sus hijos de 2 y 4 años y luego se dirigió a trabajar como vendedor ambulante en los semáforos de Las Palmas.
A las 10:00 a.m. Tapia estaba en la línea amarilla de la carretera de Montoya cuando a unos 100 metros de él, en la intersección de los semáforos de Las Palmas un carro Hyundai Accent placa M-090-815 se tiró la luz roja chocando con una ambulancia de la Dirección de Bomberos que iba de este a oeste y llevaba la sirena que anunciaba su llegada.
Como la ambulancia iba a máxima velocidad al chocar su parte delantera con el carro giró como trompo llevándose a su paso seis vehículos incluyendo una motocicleta y levantando por los aires a Tapia, que se encontraba vendiendo accesorios para vehículos.
DESCONSOLADOS
“No me explico porque la ambulancia venía a alta velocidad con la sirena a todo mamón sino traía ningún paciente, ahora por la falta de precaución mi hermano deja huérfanos a dos niños que ya habían sido abandonados por su madre”, dijo Claudio Tapia, hermano de la víctima.
De acuerdo a la versión oficial la ambulancia se dirigía a prestar sus servicios. En el reporte preliminar no se informa sobre el lugar exacto hacia donde supuestamente se dirigía el vehículo de la Dirección General de Bomberos.
“Este es un accidente relevante en el que resultaron dos lesionados —el conductor y paramédico de la ambulancia— además del fallecido”, expresó el comisionado Carlos Espinoza del Distrito Dos.
Ninguno de los conductores de los otros cinco vehículos colisionados resultaron con lesiones.
“Venía de abajo hacia arriba cuando vi como la ambulancia se acercaba descontrolada girando y llevándose todo a su paso incluyendo al pobre vendedor”, relató Marvin Alejandro Pérez conductor de uno de los carros que fueron chocados.
Según informes de los paramédicos de la Dirección General de Bomberos este accidente ha marcado la fecha del 8 de diciembre cuando comúnmente solo se atiende lesionados de quemaduras por pólvora.
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