Judith Flores/Miami
La obra del jefe de Redacción del Diario LA PRENSA, Eduardo Enríquez, Muerte de una República , en que analiza cómo Ortega se consolidó en el poder y además expone la actual crisis de los políticos de oposición, la falta de institucionalidad y los fraudes electorales, fue bien acogida en la ciudad de Miami por la comunidad nicaragüense, medios locales e internacionales.
La presentación se realizó la noche del miércoles en la Biblioteca Pública del Condado Miami Dade, ubicada en la 9345 SW y la 24 th St. Coral Way.
El amplio salón de conferencias fue pequeño para la recepción, los pasillos estaban llenos de personas que escucharon de pie la presentación de la obra. “Muchas gracias a todos por asistir en un día un poco complicado en Miami”, dijo Enríquez.
Muerte de una República expone la destrucción del sistema democrático nicaragüense que se logró en 1990, tras una década de guerra civil y con la llegada al poder de la presidenta Violeta Barrios de Chamorro.
En el libro el escritor aborda la situación política desde que asumió el poder Daniel Ortega (2006-2012) y la manera cómo el hoy presidente inconstitucional ha venido sustituyendo el sistema republicano clásico e imponiendo un gobierno absolutista en el que solo se escucha la voz de él y la de su esposa Rosario Murillo.
OPOSICIÓN DECADENTE
Durante el periodo de preguntas, Enríquez fue consultado sobre el papel de la oposición, la respuesta del escritor fue contundente: decadente, sin embargo cree que todavía puede reinventarse.
A su juicio la política no puede ser más vista como un sistema de vida glamorosa a la que muchos llegan no por convicción de servicio sino para vivir bien.
“Para que la gente pueda creer nuevamente en los políticos estos tienen que ir a la población para escuchar sus necesidades e involucrarse hasta que haya solución a las demandas de los electores, no como ahora que ellos eligen un líder y de pronto al líder ya no lo vuelven a ver más. Hay que cambiar el sistema —de elección— por el uninominal y no el de la lista del partido como existe actualmente”, sostuvo Enríquez.
El escritor dice que la población tiene cuotas de responsabilidad en lo que sucede actualmente en Nicaragua, la cultura del caudillismo y la indiferencia ante el nuevo episodio dictatorial, además tiene grandes retos para sacudirse al régimen de Ortega y no repetir más la historia, Enríquez cree en la apremiante necesidad que la población se eduque en materia ciudadana “para que conozcan cuáles son sus derechos y sus responsabilidades, de lo contrario la historia se repetirá cada vez que se derroque a un dictador”.
EMPRESA PRIVADA CAE EN LA TRAMPA
Al ser consultado sobre el papel de la empresa privada, Enríquez dijo que “hay muchos que están cayendo en la trampa y están tomando decisiones junto con Ortega, actuando como copresidentes, pero la verdad es que ellos —el orteguismo— son muy hábiles, te dan la cuerda y cuando ya está bastante larga solo te la enrollan, pero hay gente que no lo está viendo”.
Uno de esos grupos de visión corta es el Cosep. “Ha caído en una trampa al considerarse el interlocutor del Gobierno. Hay grupos que están directamente con ellos —el orteguismo—, pero hay otros que tienen que guardar silencio porque Ortega ya tiene todo el poder político”, indicó el periodista.
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