BELFAST/AFP
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, que visita Belfast, la capital norirlandesa, pidió una «acción concertada» de todos los países que tienen «una influencia en Siria» para poner fin al conflicto en ese país.
«Nadie debe hacerse ilusiones sobre la dificultad de la tarea. Pero todos los que tenemos algún tipo de influencia en el proceso, cualquier influencia sobre el régimen o sobre la oposición, tenemos que apoyar al (emisario internacional Lajdar) Brahimi en una acción concertada, decidida, para ver lo que es posible frente a la evolución en el terreno», dijo en una conferencia de prensa.
Esta situación es «cada vez más peligrosa, no sólo para los sirios, sino también para sus vecinos», agregó.
La jefa de la diplomacia norteamericana, que la víspera se reunió en Dublín con su homólogo ruso, Serguei Lavrov, y Brahimi, reconoció que este encuentro no dio lugar a «grandes avances», pero subrayó que habría otros encuentros.
Dijo que Estados Unidos y Rusia iban a enviar representantes para participar en entrevistas con el emisario en los próximos días.
Moscú es, con China, uno de los últimos respaldos del presidente sirio Bashar al Asad y bloquea sistemáticamente los proyectos de resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que condenan su régimen.
Mientras el conflicto continúa causando estragos cerca de la capital siria, la comunidad internacional teme que el régimen sirio utilice armas químicas contra la rebelión.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon estimó el viernes que su utilización sería un «crimen escandaloso».