El primer ministro griego, Andonis Samarás, reconoce que la evasión fiscal es uno de los “grandes problemas estructurales” que afronta Grecia, a la vez que ha asegurado que su país “permanecerá en el euro”. “Los casos graves de evasión fiscal son perseguidos como delitos penales ordinarios”, declaró Samarás en la edición de ayer del rotativo Bild. Sobre una eventual quita de la deuda griega asegura que “nuestro endeudamiento es ya oficialmente soportable a largo plazo”.
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