Lucía Navas
Cómodo. Así se siente Carlos Pellas, presidente del Grupo Pellas, —uno de los más grandes del país y de la región—, con el acuerdo en materia fiscal que el sector privado logró con el Gobierno y que se concretó en la nueva Ley de Concertación Tributaria.
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La nueva ley fue aprobada la semana pasada por la Asamblea Nacional por 63 diputados sandinistas y sus dos aliados del Partido Liberal Constitucionalista (PLC). Pero recibe críticas de varios sectores, como Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), quien señala que se recarga el peso de los impuestos sobre los asalariados y se alivió la carga del gran capital.
Pero el empresario Carlos Pellas la considera “balanceada” por ser resultado del consenso del Gobierno con el sector privado y los sindicatos. “Creo que quedó muy bien, creo que quedó una reforma balanceada”, valoró.
Sostiene que los cambios tributarios creados garantizan dos objetivos principales, que son que el Gobierno incremente el flujo de recursos propios y que no se ahuyente a los inversionistas.
“Siempre en una reforma tributaria vos tenés que buscar dos cosas: primero que se recauden más impuestos y segundo que no sea recesiva, eso significa que no haga que los empresarios, como consecuencia de la reforma, digan ‘esto es demasiado impuestos mejor me llevo mi plata a otro lado’ y que sigan invirtiendo al país”, afirmó.
Otro punto a favor que analiza el empresario es que los trabajadores tampoco salen perdiendo. “La clase media no sale golpeada”, sostiene.
“Todos esos factores se lograron a través de un proceso de concertación complejo, pero donde todas las fuerzas trataron de que se llegara a un balance que al final terminó en una reforma tributaria que yo considero que va a ser de las más balanceadas de la región centroamericana”.
Según Pellas, ese balance garantiza que la economía nicaragüense siga creciendo.
El ministro de Hacienda, Iván Acosta, dijo el martes pasado que no hay suficiente tiempo para que el reglamento de la Ley Tributaria defina claramente los mecanismos para que los asalariados puedan deducirse varios gastos del Impuesto sobre la Renta (IR).
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