Félix Rivera M.
Más de diez mil metros cúbicos de agua, que tienen un año de estar siendo tratadas y que son obtenidas del despulpado y lavado de veinte mil quintales de café, serán “liberadas” en el estanque de la cooperativa Coopsaec, ubicada en la comunidad de Cuyalí, 28 kilómetros al noreste de Jinotega.
El agua será liberada a través de canales hacia el cauce del vecino río Cuyalí. “Somos una de las pocas cooperativas que no contaminamos con pulpa, mucílago y aguas mieles de café, los ríos y las fuentes de agua”, manifestó Abundio Dormus, responsable del tratamiento de dichas aguas.
“La cooperativa Coopsaec cuenta con una inversión millonaria en un beneficio y maquinaria ecológica, desde hace tres años. Las pilas receptoras donde se lava el café están construidas con cerámica y azulejo y una vez despulpado el café, la pulpa es expulsada a través de un canal hacia los patios del beneficio y se le da tratamiento, se le echa cal y se convierte en abono orgánico”, manifestó el productor Justo Esquivel, gerente de dicha cooperativa.
Dormus expresó que “en cuanto a las aguas mieles del café, estas pasan a un estanque donde se les da tratamiento químico todo el año, se le realiza constante monitoreo y al final del año el agua al liberarse al río Cuyalí perfectamente puede usarse para lavar ropa, regar cultivos y lavar implementos agrícolas”.
Dijo que antes de enviarla al río Cuyalí se llevan muestras al Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) en Managua.
También se hacen análisis del agua en los laboratorios de la Universidad Nacional de Ingeniería, (UNI) en Managua y la UNAN-León, puntualizó Dormus.
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