NUEVA YORK/AFP
El presidente palestino, Mahmud Abas, llamó el viernes a retomar las negociaciones con Israel y reclamó la detención de la colonización, al día siguiente de la aprobación del estatuto de Estado observador de la ONU para Palestina por parte de la asamblea general del organismo multilateral.
«He dicho mil veces que queremos reanudar las negociaciones y estamos dispuestos a hacerlo (…) pero existen no menos de 15 resoluciones de la ONU que consideran que la colonización es ilegal y un obstáculo para la paz (…) ¿Por qué (los israelíes) no detienen la colonización?», dijo Abas a periodistas en Nueva York.
Una dirigente palestina, Hanane Ashraui, condenó este viernes el anuncio de la construcción de nuevas viviendas en colonias israelíes, y consideró que es una medida de represalia al acceso de Palestina al estatus de Estado observador no miembro de la ONU.
«Se trata de una agresión israelí contra un Estado, y el mundo debe asumir sus responsabilidades», declaró a la AFP Hanane Ashraui, miembro del Comité Ejecutivo de la Organización de Liberación de Palestina (OLP). «Lo que se ha anunciado hoy es parte de un plan de colonización global», advirtió.
«Según un responsable político, Netanyahu decidió construir 3.000 viviendas nuevas en Jerusalén oriental y en colonias de Cisjordania en respuesta a la iniciativa palestina en la ONU», escribió el periodista Barak Ravid en su cuenta twitter úBarakRavid.
«Pese a las garantías que dio al presidente (estadounidense Barack) Obama, el primer ministro Netanyahu ha ordenado continuar las edificaciones en la zona E1, entre Maalé Adoumim y Jerusalén, lo que aislará la parte norte de Cisjordania de su región meridional», afirma.
Los palestinos no tardaron en denunciar el proyecto. «Se trata de una agresión israelí contra un Estado, y el mundo debe asumir sus responsabilidades», declaró a la AFP Hanane Ashraui, miembro del Comité Ejecutivo de la Organización de Liberación de Palestina (OLP).
Con este proyecto, congelado desde hace años por la presión norteamericana, Israel espera conectar Maalé Adoumim (35.000 habitantes), en Cisjordania, y las colonias judías de Jerusalén oriental, ocupada y anexionada desde 1967.