Naciones Unidas/EFE/AFP
La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó hoy por mayoría absoluta una resolución que reconoce a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) como un Estado observador no miembro.
En una votación directa en el pleno de la Asamblea General, la resolución impulsada por el líder palestino, Mahmud Abás, contó con 138 votos a favor, 9 en contra y 41 abstenciones.
La plaza de Yaser Arafat, en el centro de Ramala, estalló en júbilo tras conocer los resultados de la votación en la Asamblea General de la ONU que aprobó la aceptación de Palestina como estado observador no miembro en el foro multinacional.
Cientos de personas habían seguido con atención en la plaza a través de una pantalla gigante el discurso del presidente Mahmud Abás, que pidió al mundo que «emita un certificado de nacimiento para el estado de Palestina».
La animada muchedumbre aplaudió, gritó y se abrazó para celebrar lo que muchos consideran un pequeño paso en el largo camino hacia la independencia y el fin de la ocupación israelí.
Los asistentes aplaudieron poco antes la intervención de Abás, al tiempo que ondeaban banderas palestinas, carteles con la foto del presidente y banderas amarillas del movimiento nacionalista Fatah, que este encabeza.
Miles de palestinos siguieron el plenario en la ONU pegados a sus televisores en Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este. «Las cosas van a cambiar porque todo el mundo nos está reconociendo. Hasta ahora éramos una tierra ocupada y ahora por lo menos tenemos un estado aunque Israel siga haciendo lo que quiera con nosotros», declaró a Efe en Ramala Hanim El Hashra, empleada de un laboratorio de 32 años.
«Todavía no es lo que queremos pero espero que sea un paso más para poder ser algún día libres e independientes», sentenció. Mucho más escéptico se declara Adam, oficial de policía también presente en la atiborrada plaza, que asegura que «nada va a cambiar porque todos los grandes países están con Israel», aunque considera que, de todos modos, la iniciativa de esta noche es buena para los palestinos.
«Pensábamos que cuando Obama ganó las elecciones habría muchos cambios pero se ha demostrado que nada ha cambiado», dice.
También tiene sus dudas sobre los beneficios del reconocimiento internacional Mayala, una mujer de 36 años en paro que siguió atenta el discurso con su hijo de 3 años sobre los hombros.»No me gustan los políticos, trabajan para ellos mismos no para el pueblo», señaló, aunque mostró su esperanza de que Abu Mazen (Mahmud Abás), que le gusta mucho menos de lo que le gustaba Arafat, «trabaje duro y consiga algo que sea bueno para la gente de la calle» como ella, que llevo mucho tiempo buscando trabajo infructuosamente.
La enorme pantalla en la plaza no emitió la intervención que siguió a la de Abás, la del representante israelí en la ONU, Ron Prosor, que echó en cara al líder palestino que no controla la mitad del territorio que pretende sea considerado un estado.
Carteles que pedían el retorno de los alrededor de seis millones de refugiados palestinos, mostrando el mapa de la Palestina histórica y la llave, símbolo de los que se fueron tras la creación del estado de Israel, en 1948, adornaban esta noche la plaza de Arafat, donde los altavoces emitían música nacionalista.
Otros carteles mostraban imágenes del histórico Arafat junto a Abás y de un campesino con una alambrada delante que rompe con una espiga, mientras un gran letrero azul rezaba «Estado de palestina, miembro de la ONU».
EE.UU. E ISRAEL RECHAZAN DECISIÓN
Estados Unidos dijo que el voto de Naciones Unidas este jueves elevando el estatus de Palestina a Estado observador crea «obstáculos» para la paz entre los palestinos e Israel, aliado cercano de Washington.
«La resolución desafortunada y contraproducente de hoy pone más obstáculos en el camino para la paz. Por eso Estados Unidos votó en contra», dijo a la Asamblea General la embajadora estadounidense ante la ONU, Susan Rice.
En Jerusalén, el primer ministro Benjamin Netanyahu condenó el discurso pronunciado por Abas ante la Asamblea General de la ONU, tachándolo de «propaganda mentirosa contra Tsahal (el ejército israelí) y los ciudadanos de Israel.