Gloria Picón
El Instituto para el Desarrollo de la Democracia (Ipade) presentó hoy por la mañana su informe conclusivo de las elecciones municipales en el que señala que por tercera vez (2008, 2011, 2012) las autoridades del el Consejo Supremo Electoral (CSE) mostraron incapacidad en su gestión y omisiones que afectaros la calidad de las elecciones y alteraron parcialmente su transparencia.
Mauricio Zúñiga, Director Ejecutivo del Ipade, explicó que el informe se basa en la información procesada de 1,876 reportes en 110 municipios. El informe señala que prevalecieron fallas estructurales.
irregularidades sistemáticas en el proceso de votación el día cuatro de noviembre que limitaron hasta en un 28 por ciento el derecho a votar de las personas, por lo cual el Ipade recomienda que en futuras elecciones no se use el mismo padrón electoral usado, ya que el mismo contiene errores garrafales.
Otras de las anomalías que detecto el Ipade es que un 13 por ciento de las personas que si ejercieron su derecho al voto no cumplieron con los requisitos de seguridad para hacerlo, lo cual hace muy probable que sea gente haya ejercido el doble voto.
Zúñiga explicó que un cinco por ciento de las Juntas Receptoras de Voto (JRV) no se colocó el padrón de pared y en un 4.6 por ciento no había padrón fotográfico y además un 28 por ciento de las JRV cerraron antes de las seis de la tarde aún cuando había electores fuera.
Zúñiga señaló que los hechos de violencia que se dieron en algunos municipios son responsabilidad del CSE originada por su ineficiencia en la administración del proceso electoral agravada por su indiferencia al no ejercer su autoridad ante las estructuras subordinadas para corregir errores y hacer respetar la ley.
Un ejemplo claro fue lo ocurrido en Nueva Guinea donde las actas de escrutinio de los partidos políticos decían una cosa y las que tenía en CSE otra. A criterio de Zúñiga el CSE debió revisar y revertir los resultados que presentaron como finales.