Sergio León C.
“Lo único que nos queda es mandarle una carta al presidente de Nicaragua y a la primera dama quejándonos de las autoridades de aquí que no buscan cómo atender a su pueblo”, apuntó Sánchez.
Fuentes hospitalarias confirmaron a LA PRENSA que las principales enfermedades que afectan a los pobladores locales son las diarreas, enfermedades respiratorias y de la piel.
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Insensibles. Así catalogaron a las autoridades sanitarias los representantes de 20 familias que habitan en los alrededores de tres pilas sépticas ubicadas en el barrio Fátima, de Bluefields, en la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), en donde el tufo es insoportable.
A esas pilas sépticas llegan todo tipo de residuos humanos provenientes del Hospital Regional Ernesto Sequeira Blanco (HRESB).
“Esas piletas están quebradas y para el invierno se rebasan y nos afecta a todos, mi pozo está contaminado y durante los períodos de verano, igual no se aguanta el hedor, nuestros niños tienen problemas de diarreas, enfermedades de la piel y hasta de malaria”, denunció Flora Fernández González, madre de tres menores de edad.
Al respecto, la directora del Hospital Regional Ernesto Sequeira Blanco (HRESB), Aránzazu Arana Ríos dijo que han formulado un pequeño proyecto que permitirá reparar las tres piletas ubicadas en el barrio Fátima.
“También el problema es que las familias que están ahí construyeron a pesar que sabían que las piletas ya estaban, ahora nos toca a nosotros resolver eso y en eso trabajamos”, sostuvo Arana.
En los alrededores de esas pilas los vecinos no hacen sus tiempos de comida en paz, debido a la tufalera.
Eleázar Antonio Mejía, lamentó que su pequeña hija padece de “granitos y picazones”, causados por el agua contaminada con que a diario se baña.
“Que busquen qué hacer, ellos están en los puestos para resolvernos los problemas causados por ellos mismos, hemos pedido innumerablemente solución pero ponen oídos sordo”, lamentó Mejía.
Además de esas afectaciones a los pobladores del barrio Fátima, las tres pilas sépticas arrojan sus desperdicios en el caño El Muerto, que desemboca en la bahía de Bluefields, fuente natural de agua donde centenares de locales obtienen recursos marinos para su consumo.
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