Por Fabián W. Waintal
La calle repleta de fans, policías y escoltas y tres camionetas con vidrios polarizados indican el lugar indicado, en medio del Festival Internacional de Toronto, donde están las estrellas. La recién estrenada película Cloud Atlas unió a famosos de la pantalla grande que comparten en esta entrevista algunas experiencias.
::: ¿Después de haber experimentado en primera persona el caos del estreno de la película Cloud Atlas se dan cuenta el poder que tienen como estrellas de cine?
Tom Hanks: Si realmente tuviese poderes, ahora mismo estaría haciendo ski acuático (Risas)
Halle Bery: Contamos con el único poder de lograr reunir un grupo tan bueno como el nuestro.
Susan Sarandon: Al menos yo me siento con suerte de que me hayan llamado en primer lugar. Pero al final del día, el único poder que tenemos solo sirve para seguir el ritmo de nuestros jefes, tratando de lograr el mejor trabajo posible.
::: ¿Cómo fue el rodaje con tantas súper estrellas?
Tom Hanks: Cuando a mi me dijeron que iban a hacer una súper producción alemana que escribieron en Costa Rica, yo acepté solamente porque nunca antes había visto en cine algo tan parecido a las Naciones Unidas.
Susan Sarandon: Fue tan complejo como fascinante. Si me lo hubieran pedido, yo me hubiese conformado con trabajar en el servicio de comida (Risas). No me importaba si mi personaje era importante.
Halley Berry: Al principio yo también estaba agradecida de que hayan pensado en mí. No dudé demasiado en aceptar. Y disfruté cada momento.
::: ¿Lo único que Tom Hanks había hecho antes en ciencia ficción realmente había sido meterse sin permiso, en secreto, en el rodaje de Star Trek II?
Tom Hanks: Es cierto, lo admito. Soy culpable.
::: ¿Y cómo es que llevó tanto tiempo verlo en una película de ciencia ficción?
Tom Hanks: Simplemente porque a mi no me llaman para esta clase de películas.
::: ¿Y hablando en serio, cuáles son las circunstancias más insignificantes de la vida, que los llevaron a convertirse en los actores que son hoy?
Tom Hanks: Yo estoy en este lugar porque no me eligieron para uno de los espectáculos que había audicionado en la Universidad y fui a otro donde finalmente me aceptaron.
Halle Berry: Yo estoy aquí, porque directamente no quería ir a la Universidad. En la escuela secundaria había trabajado demasiado para ser Miss Todo y a los 17 años no daba más. Y tuve que buscar algo más.
Susan Sarandon: Yo estoy aquí porque todos mis otros planes fallaron.
::: ¿Recuerdan con claridad la primera vez que leyeron el guión de Cloud Atlas?
Tom Hanks: Para mi, las primeras siete páginas del guión cuestionan quienes son estas personas y hacia donde van pero después de siete páginas, todo fue mucho más evidente. Para cuando llegué a la página 50 del guión, estaba totalmente involucrado en los problemas de estos individuos y entendí que eran personajes que tenían que tomar decisiones que podían ser crueles o amables, pero que esas decisiones iban a cambiar al mundo que vivían.
Susan Sarandon: Si hay que señalar un término para el estilo de película, no diría que son seis películas, ni siquiera dos, pero es un buen ejemplo del cine literario que examina la conexión de la raza humana a lo largo del tiempo.
::: ¿El personaje favorito de cada uno?
Hugh Grant: La única razón por la que hice esta película había sido para convertirme en el caníbal guerrero Conan. Por suerte me dejaron quedarme con el vestuario (Risas). Me lo puse algunas noches para salir por Londres solo para ver algunos flashes. Ahora me siento mucho más cómodo.
Susan Sarandon: A mi me gustó interpretar un hombre, porque cuando me veía al espejo no podía reconocerme.
Halle Berry: Yo diría que mi personaje favorito probablemente haya sido la mujer judía alemana.
Hay que destacar también el acento de Halle Berry cuando en perfecto español, en la película, dice exactamente “Hay un hombre que quiere matarme. Necesitamos ayuda”. No fue un simple “si”, fue una frase completa
Halle Berry: Gracias. Trabajé con una especialista en dialectos y me lo tomé muy en serio. Quería que aquellos que hablan español en el resto del mundo dijeran que soy buena en su idioma. Y por eso esa línea era tan importante para mí. Si íbamos a sugerir que esa era la herencia de mi personaje, tener que decir algo así en un momento de tanta necesidad, me pareció un buen detalle que podía darle autenticidad al personaje. Es más, quise hacer todo el personaje con acento, pero los jefes no me dejaron. Nunca me voy a olvidar esa frase, hasta el día que muera. Sigo recitándola en mi cabeza todo el tiempo.
Ver en la versión impresa las paginas: 18, 19