La matanza de siete hombres ocurrida el jueves en un edificio de clínicas médicas, en una zona residencial del sur de la capital, fue perpetrada por sicarios, al servicio del narcotráfico que buscaban eliminar a Jairo Orellana Morales, alias “El Pelón”, de 30 años, líder de un grupo rival, y que escapó ileso, informó ayer el ministro del Interior, Mauricio López Bonilla.
Las víctimas mortales eran guardaespaldas de Orellana. Los sicarios serían de una célula de Los Zetas, según una fuente de Inteligencia.
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