Lucía Navas
Los trabajadores tendrán un alivio en la carga del Impuesto sobre la Renta (IR), pero a la vez verán incrementado el gasto de su salario para la compra de los alimentos. Este es el análisis que hace la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN) de la reforma a la Ley de Concertación Tributaria que introdujo ayer a la Asamblea Nacional el Gobierno, la cual estaría siendo aprobada la próxima semana.
La BDN advierte que todo el peso de la modificación de la canasta básica recaerá sobre los asalariados que conforman la clase media en el país.
Y es que la reforma propone especificar los productos y bienes exentos que conformarán la canasta básica, afirmó Bayardo Arce, asesor presidencial para asuntos económicos. “Porque hay frutas de frutas, carnes de carnes, entonces estamos depurando porque los productos podrán ser frutas, pero la manzana, la uva, el kiwi no son de la canasta básica, eso se importa y cuesta mucha plata. Las legumbres son de la canasta básica, pero el espárrago hay que traerlo de afuera y eso es mucha plata”, dijo.
Arce asegura que el fin es que la canasta básica “tenga un valor racional porque si no agarramos el producto genérico le ponemos el valor del precio más alto y decimos que la canasta básica anda por 15 mil pesos” y entonces surge la crítica de que el salario que se paga cubre solo una parte.
La lectura del diputado de la BDN, Eliseo Núñez Morales, es que “se jugó a los extremos” donde por un lado se protege a las dos mil empresas que aportan el 68 por ciento del Impuesto sobre la Renta (IR ) recaudado, además que se les alivia la presión salarial a los empresarios porque la canasta básica tendrá un menor valor. Y en el otro extremo el beneficiado es la
población de sectores populares, pero “se castiga al asalariado de clase media porque a los productos que les están quitando la exoneración son de alto consumo de este sector”, afirma el legislador.
Los sectores profesionales y medianos comerciantes sufrirán aumentos en sus tasas de impuestos. El IR por servicios profesionales sube del 10 al 15 por ciento.
En tanto
Núñez explicó que se va a diferenciar entre pulperías y abarroterías, teniendo que pagar las últimas “una renta presuntiva establecida en hasta 30 por ciento por sus ventas al año”. “El abarrotero vende comida y eso se lo va a trasladar el consumidor final”, afirmó Núñez.
EL BENEFICIO DEL IR
El beneficio al asalariado será al subir el techo salarial exento del IR a cien mil córdobas anuales, a partir del 2013, el cual se incrementará cinco mil córdobas cada año, hasta alcanzar el techo de 120 mil córdobas en 2017. Adicionalmente se podrá deducir del IR gastos personales “en salud, educación, gastos profesionales y viviendas”.
Se aumenta el techo de la cuota fija a 1.2 millones de córdobas en ventas por año a los comerciantes y a las pymes hasta en 12 millones de córdobas.
Por el IR y la cuota fija el Gobierno dejaría de recaudar 430 millones de córdobas. Sin embargo, la reforma fiscal contempla otra serie de mecanismos de compensación que generarían una recaudación adicional por 0.2 por ciento del PIB, equivalente a 18.6 millones de dólares al año.
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