En un paso más de su enfrentamiento con la presidente Cristina Fernández, la Confederación General de Trabajadores (CGT) y la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) realizaron ayer un paro nacional de 24 horas, en reclamo de mejoras en los ingresos de los trabajadores y cambios en la política económica.
Hugo Moyano, de la CGT, y otrora cercano a la presidente, manifestó: “El silencio de las calles, en los establecimientos y empresas es la voz que el Gobierno debe escuchar (…). El Gobierno consideró el paro como una medida extorsiva y prepotente.
El paro, en el que se registraron 300 cortes de rutas, fue cumplido por transportistas de mercancías, recolectores de basura, trabajadores de gasolineras y empleados públicos y bancarios.
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