Rezaye ÁLvarez M.
A las 06:51 p.m. el presidente inconstitucional Daniel Ortega arribó a la tarima principal para presidir el acto donde se pronunció sobre el fallo que dio la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por el conflicto limítrofe con Colombia.
Previo a su llegada, a las 6:40, empezó a poblarse la tarima principal.
De la Casa de los Pueblos aparecieron el expresidentes Arnoldo Alemán, Enrique Bolaños y Antonio Lacayo como representante de la expresidenta Violeta Barrios de Chamorro.
Seguidos de estos, salieron los excancilleres Eduardo Montealegre, Norman Caldera, Francisco Aguirre Sacasa y Enrique Dreyfus, así como los jefes de la Policía y el Ejército.
En las primeras filas del gran público estaban ubicados altos mandos del Ejército así como especialistas del Derecho Internacional. De ahí, gran parte de los presentes era de la Juventud Sandinista (JS).
También hubo presencia de trabajadores de las instituciones del Estado, como la Dirección General de Aduanas (DGA), Ministerio de Transporte e Infraestructura y la Alcaldía de Managua.
Casi hora y media antes de la llegada de Ortega, simpatizantes hacían filas a los costados de la Plaza de la República para ingresar al plenario donde ya se encontraban las sillas colocadas.
Y así, poco a poco, con una que otras dificultades, como la falta de camisetas para uniformarse, los orteguistas fueron, uno a uno, ocupando los asientos, las luces estaban dispuestas y el evento estaba por iniciar.
Los asientos estaba tomados, era tiempo de sentarse y escuchar a Ortega, quien durante sus acostumbradas pausas, era aplaudido con fervor por sus simpatizantes.
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