Saúl Martínez
Familiares de la estilista corinteña Jessenia del Socorro Ramírez Leiva, de 31 años, quien fue detenida por supuesto delito de tráfico interno de estupefacientes, denunciaron que la vida de esta corre peligro pues luego de sufrir un aborto fue regresada a las celdas preventivas policiales.
Según las abogadas Ana Piedad Herrera y Alicia Rocha López, la detenida tiene un cuadro depresivo debido a la atención tardía y negligencia, falta de medicamentos, dolor nocturno, vómitos y no tiene un sitio adecuado para mantenerse sentada.
Denunciaron que la mujer tenía un embarazo de cuatro meses y fue llevada esposada en la tina de una camioneta policial el mediodía del 29 de octubre, luego que agentes antinarcóticos allanaran cuatro viviendas del Barrio Nuevo de Corinto.
Lo que las defensoras demandan es que la doctora Rosario del Carmen Montealegre Valle, titular del Juzgado Segundo de Distrito Penal de Audiencia, cambie la medida cautelar y le dé arresto domiciliar.
“Ramírez es portadora de hipotiroidismo, se encuentra bajo vigilancia médica estricta y uno de los familiares al notar que la montaron esposada en la tina de la camioneta le dijo al policía que tuviera consideración porque la mujer estaba enferma”, agregó la abogada Herrera.
MÉDICO HABÍA ADVERTIDO
Según las abogadas, dos días después la detenida presentó amenazas de aborto y a pesar de sus ruegos no hubo ayuda.
Dijeron que luego expusieron el caso ante Francisco Espinoza Samayoa, procurador de los Derechos Humanos, quien llamó a la delegación policial y hasta entonces hubo orden de traslado al Hospital Materno Infantil de Chinandega.
El pasado 2 de noviembre el dictamen del forense Róger Pereira indicó: “Amenaza inicial de aborto la evolución de su embarazo está en peligro estando bajo condiciones carcelarias actuales”.
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