AFP
Si el Partido Comunista no lucha contra la corrupción afrontará “su caída y la del Estado”, advirtió el presidente chino, Hu Jintao en su discurso con el que inició el cónclave quinquenal del Partido Comunista de China (PCCh), en Pekín.
El jefe de Estado y secretario general de la formación enumeró los problemas que afronta el país, desde el desequilibrio económico entre las ciudades y el medio rural hasta cuestiones medioambientales.
Hu hizo especial hincapié en la lucha contra la corrupción, el problema que, según las encuestas, los ciudadanos consideran la mayor amenaza contra la estabilidad social en el país y que ha sido la cuestión de fondo en los escándalos que han rodeado los preparativos del Congreso este año.
El protagonista principal de estos escándalos ha sido el dirigente caído en desgracia Bo Xilai, al que el PCCh expulsó el pasado septiembre tras acusarle de corrupción grave, entre otros cargos, y cuya esposa ha sido declarada culpable del asesinato el año pasado del empresario británico Neil Heywood.
“Tenemos que mantener en todo momento una postura bien severa en el castigo a la corrupción, investigar y sancionar resueltamente los casos de importante cuantía y gravedad y solventar los problemas de corrupción ocurridos ante los propios ojos de las masas”.
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