LONDRES/AP
Un Celtic ordenado en defensa y letal en el contragolpe derrotó ayer 2-1 al Barcelona en la Liga de Campeones, en la que Manchester United remontó en los 10 últimos minutos para clasificar a los octavos de final.
Además, el monarca Chelsea rescató una victoria en el último minuto y Juventus y Bayern Munich se lucieron con goleadas.
Goles de Victor Wanyama a los 21 minutos y Tony Watt (83) le dieron el triunfo al Celtic en Glasgow sobre el Barcelona.
Y esa jugada nacida de la nada llegó a los veinte minutos de juego, cuando Wanyama le ganó el salto a Jordi Alba en el segundo palo y cabeceó a gol un saque de esquina.
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Lionel Messi descontó en el primer minuto de los tiempos suplementarios, después de cansarse de rematar al arco y ver su festejo de gol frustrado por los postes y el arquero Fraser Forster.
Celtic se mantuvo segundo en el Grupo G con siete puntos, dos menos que el líder Barcelona que perdió el invicto en el torneo.
Benfica, con un doblete del paraguayo Oscar Cardozo, venció 2-0 al Spartak de Moscú y salió del fondo del sector con cuatro unidades, una más que el equipo ruso.
Manchester United remontó con tres goles en los 10 minutos finales y superó 3-1 al Braga. Robin van Persie (80), Wayne Rooney (84, penal) y el mexicano Javier “Chicharito” Hernández en los descuentos hicieron los tantos del equipo inglés que tiene récord perfecto y 12 puntos en el Grupo H.
El brasileño Alan (49) puso en ventaja a los lusitanos. Chelsea estuvo a punto de caer tercero en el Grupo E, fuera de la zona de clasificación, pero Victor Moses anotó en el cuarto minuto de los descuentos para darle un triunfo 3-2 sobre Shakhtar Donetsk.
Fernando Torres (6) y el brasileño Oscar (40) anotaron por los campeones europeos, mientras que el brasileño Willian (9, 47) marcó por los ucranianos.
Triunfó el antifutbol
No hubo ninguna diferencia entre el Celtic del Camp Nou y el que se vio ayer en Glasgow. El equipo de Neil Lennon volvió a cometer sin rubor otro atentado contra el espectáculo futbolístico con una táctica ultradefensiva que, eso sí, volvió a poner contra las cuerdas al todopoderoso Bara.
Esta vez, además, la propuesta del club escocés contó con el agravante de ser perpetrada ante su público y en un escenario tan auténtico y genuinamente futbolero como el Celtic Park, que jaleaba cada córner logrado por los suyos, cada fuera de banda provocado en campo contrario, como si fuera el gol que daba la Champions.
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