América Latina enfrenta los mayores niveles de desigualdad en dos décadas, según un nuevo informe de Save the Children.
Esta situación afecta drásticamente a la niñez en su salud, educación y supervivencia, lo cual aumenta las posibilidades de que sufran enfermedades, se estanquen en su desarrollo mental y físico y abandonen sus estudios.
El informe Born Equal (Nacidos iguales) evidencia que cinco de cada seis países, de una muestra mundial de 32 naciones, con las mayores desigualdades entre niños ricos y pobres están en América Latina y el Caribe.
En Bolivia, la niñez de mayores recursos habita en hogares con ingresos 222 veces superiores a los de la población más pobre; en Colombia la diferencia es de 161; en Haití de 142; en Guatemala de 142 y en Perú de 66.
En este estudio Nicaragua sobresale porque el país se sitúa entre 11 de los países estudiados, cuyas políticas son favorables a los pobres.
Incluso, Nicaragua quedó entre cuatro países en los cuales se dio un crecimiento de ingreso por niño en el deci (la décima parte de una muestra de un ciento por ciento) más bajo, aunque se dio una caída en el ingreso del deci más alto.
Aunque la mortalidad infantil se ha reducido en dos tercios en las últimas dos décadas, Save the Children advierte que en muchos casos estas cifras ocultan una realidad: el progreso no ha llegado a los más pobres.
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