País necesita plan de innovación

Apple contra Samsung, dos compañías mundiales de informática, protagonizan desde hace meses el mayor litigio de guerra de patentes. Apple ha logrado varias victorias en países donde demandó a Samsung por competencia desleal y copiar su patente del popular iPad para crear el Galaxy Tablet.

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Lucía Navas

Apple contra Samsung, dos compañías mundiales de informática, protagonizan desde hace meses el mayor litigio de guerra de patentes. Apple ha logrado varias victorias en países donde demandó a Samsung por competencia desleal y copiar su patente del popular iPad para crear el Galaxy Tablet. Este caso es notorio por sus protagonistas, pero los pleitos entre empresas por los derechos de patentes y competencia desleal se dan en todos los países, y en Nicaragua, aunque no son muy comunes, sí pasan.

El caso más reciente fue protagonizado por las empresas operadoras de telefonía celular, Movistar y Claro. Las acusaciones llegaron al Instituto de Promoción de la Competencia (Procompetencia), por supuesta competencia desleal.

Luis Humberto Guzmán, presidente de Procompetencia, explica que en ambos litigios legales se vincula el derecho de propiedad intelectual todo relacionado con el tema de la innovación e invención de productos y servicios con fines de comercio. “La innovación surge cuando hay competencia entre los agentes económicos y la falta de competencia mata la innovación”.

Para el presidente de Procompetencia es un problema general en América Latina por ser economías tercerizadas, que se demuestra en que en el registro de marcas y patentes en los países son mayormente de compañías extranjeras y no de nacionales porque internamente “la innovación es muy pobre”.

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De las 400 marcas comerciales registradas en 2011 en Nicaragua el 78 por ciento fue realizado por compañías extranjeras. Y los últimos seis años se han registrado 300 patentes de invención, la mayoría de modelos industriales.

Harry Peralta, director general de Registro de la Propiedad Intelectual del Ministerio de Industria, Fomento y Comercio (Mific), refiere que los registros de titulares nacionales vienen presentando un significativo incremento.

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APEN cree que habría mayores resultados si existiese un Ministerio de Ciencia e Innovación porque articularía las políticas y acciones, y así dispondría de más recursos. A Guadalupe Martínez, directora ejecutiva de Conicyt, le agrada la idea pero ve más viable la creación de un instituto que reciba un presupuesto mayor para desarrollar las líneas estratégicas del Plan Nacional de Desarrollo Humano en promoción de la ciencia, tecnología y la investigación.

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NICARAGUA VA LENTO

Nicaragua en el tema de innovación ocupa uno de los puestos más bajos en el Índice de Competitividad Global 2012-2013, publicado por el Foro Económico Mundial en septiembre pasado. El país está en el puesto 116, de un total de 144.

Si bien se avanzó 14 escalones ya que en el ranking anterior estaba en el 130, para los empresarios hay carencia de un plan nacional de innovación, de un ministerio que articule todos los esfuerzos dispersos que hay actualmente.

El Consejo Nicaragüense de Ciencia y Tecnología (Conicyt) es la institución que tiene como función promover el desarrollo de la innovación. Actualmente depende de la Vicepresidencia de la República y el presupuesto que recibe Conicyt es de 250 mil dólares al año.

Para Guillermo Jacoby, vicepresidente de la Asociación de Productores y Exportadores (APEN) y su representante en el Conicyt,

se tiene que desarrollar ciencia en el país “porque con la investigación científica desarrollás tu propio conocimiento y eso te conduce a crear una nueva tecnología y esa una vez aplicada te lleva a la innovación”.

Las universidades que reciben presupuesto público destinaron el año pasado 182 millones de córdobas en proyectos de investigación e innovación, según la rendición de cuentas del Consejo Nacional de Universidades (CNU). Apenas representa el 0.7 por ciento de los 2,535.4 millones de córdobas en total de presupuesto asignado por el Estado.

Para Jacoby en esta materia hay atrasos evidentes en que toda la tecnología que utilizan empresas en sus procesos de producción, así como Gobierno y en general se importa. “Nosotros no generamos nueva tecnología porque el desarrollo científico que tenemos no nos lleva a eso”, afirma.

La innovación también tiene alta relación con los servicios que presta una empresa. “Un ejemplo sencillo son las salas de cine VIP, porque ya no ofrecen solo ver películas sino que el servicio al cliente se amplió a restaurantes, eso es innovar, pero alguien tuvo la iniciativa e invirtió y ahora le está generando mayor rentabilidad”.

La capacidad para innovar, la calidad de las instituciones de investigación científica, los gastos de las empresas en investigación y desarrollo, la colaboración universidad-industria en investigación y desarrollo, la adquisición gubernamental de productos tecnológicos avanzados, la oferta de científicos e ingenieros, y las solicitudes de patente son factores que miden el avance de los países en esta área.

Álvaro Porta, decano de la Facultad de Ciencias Administrativas y Económicas de la Universidad Americana (UAM), también cree que se debe mejorar sobre el tema de las patentes en el país. Dice que

se debe sensibilizar a las empresas sobre la importancia de registrar sus marcas y patentes a fin de protegerlas.

Porta dice que el sector privado también tiene tareas en promover más la innovación porque “las grandes empresas las asocian a grandes investigaciones donde se gastan excesivas cantidades de dinero”.

El directivo académico asegura que “cualquier mejora” a la calidad de un producto o servicio ya es clasificada como innovación.

ALGUNOS BUENOS EJEMPLOS

Guadalupe Martínez, directora ejecutiva de Conicyt, menciona que el Premio Nacional a la Innovación sirve como escenario donde se producen invenciones locales interesantes.

Martínez acepta que se debe lograr ofrecer como base académica para formar al personal preparado y de alto nivel y la tecnología para responder a los grandes retos que representan los megaproyectos que impulsan como el Canal Interoceánico y el Supremo Sueño de Bolívar.

Conicyt ya cuenta con una base estadística de pequeñas y medianas empresas que les permite tener un diagnóstico de los tipos de programas y las áreas donde más se innova, lo que servirá para dirigir mejor las acciones para impulsar el tema.

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COMENTARIOS

  1. Jose Pueblo
    Hace 14 años

    Excelente por el sector forestal, es muy importante que se estimule ya que tambien esta contribuyendo al medio ambien, ampliando la cobertura forestal.

  2. Horacio
    Hace 14 años

    El CNU se da el lujo de gastar 182 millones de córdobas en «investigación e innovación» ¿y para qué?. Para que cuatro idiotas académicos de pacotilla que se han pasado toda la vida de espaldas a los empresarios y productores de este país, simulando que les interesan y que los atienden, vayan a hartarse de comida y ponencias en simposios que para nada sirven al sector privado. Y Telémaco Talvera toda la vida figurando en la TV de saco y corbata por las cosas que nunca hace. Pobre paisito.

  3. jose m. fernandez
    Hace 14 años

    Y la necesita de manera desesperada y obligatoria.

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