Miami / EFE
Latinoamérica no debe bajar la guardia aún cuando su buen desempeño macroeconómico la ha mantenido inmune a la crisis financiera internacional y tiene “tareas pendientes” para sostener un crecimiento eficiente. Así lo defendió ayer el presidente del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), Enrique García.
Resalta que la región “atraviesa una década muy buena”, en gran parte por las experiencias negativas que tuvo hace 25 años por desequilibrios macroeconómicos, inflación, crisis de deuda y de sistemas bancarios.
“América Latina tiene que duplicar, por lo menos, la inversión en infraestructura, que en este momento está a un nivel aproximado al tres por ciento del PIB y que debe estar en un seis por ciento”, precisa. Destaca también la importancia de la “institucionalidad, o sea cómo crear las condiciones para que las instituciones, privadas y públicas, tengan una gobernabilidad y transparencia que permita que una región, una localidad, un país, sean percibidas como creíbles, transparentes”.
Con respecto a la crisis económica de Europa y el lento crecimiento de Estados Unidos, García aseguró que América Latina, por su situación macroeconómica, ha tenido una “resistencia apropiada” frente a esas turbulencias y ha logrado resultados óptimos.
Aún así, no descartó un posible impacto si se mantiene la situación europea y si Estados Unidos no retoma un crecimiento económico más alto.
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