Militar denuncia tortura
MARTHA VÁSQUEZ
El teniente primero Luis Reynaldo Guzmán, ubicado en la Comandancia Militar, en el área del Puesto General de Mando, donde funciona como oficial operativo, denunció ayer por tortura a varios coroneles del Ejército.
El propósito de la supuesta tortura sicológica era para que admitiera que era jefe de una red interna que colabora con el crimen organizado, afirmó el denunciante.
- DENUNCIA BRUTALIDAD POLICIAL
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Además gestionaron un recurso de amparo contra las autoridades del Ejército, para que cese la persecución contra el teniente primero Luis Reynaldo Guzmán.
Según familiares de Guzmán, no querían admitir el escrito en el Tribunal de Apelaciones de Managua, ya que iba contra el Ejército y los trabajadores del tribunal habrían murmurado que no aceptan los recursos que les envían, relató Jazmina Guzmán hermana del denunciante.
Guzmán dijo que se reportará a su jefe inmediato coronel Juan José Sevilla Muñoz, ya que sabe cuál es su responsabilidad, porque aún está activo y no anda huyendo de nada.
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“VINCULADO AL NARCOTRÁFICO”, DICE EL EJÉRCITO
El vocero del Ejército, coronel Orlando Palacios aseguró anoche a LA PRENSA que las denuncias son falsas y que no le han violado derechos humanos, “no hay tortura ni física ni sicológica es una persona que está acorralada, porque está siendo procesada por sustraer pertrechos y armas militares ya que está vinculado con el narcotráfico”, aseguró Palacios.
Entre los actos de violación a sus derechos humanos que Guzmán dice lo encerraron por seis días en una celda sin techo donde aguantaba sol y lluvia, tomaba agua de las tuberías de aguas negras y lo amenazaban de llevarle la cabeza de sus niños y padres a la celda, si no admitía que era el líder de la red dentro del Ejército.
“A las 12 de la noche empezaban las entrevistas, donde me gritaban que por tener sangre fría y no confesar, me llevarían las cabezas de mis hijos. Tenía que apartar las heces del agua y colarla con la camisa para poder beberla”, relató el denunciante, ante la Comisión Permanente de Derechos Humanos.
En seis días, según dijo ingirió alimento en dos ocasiones y cuando decía que no había comido le respondían: “eso no interesa al mando”.
También denunció que teme por su vida y la de su familia, ya que andan vigilándolos en vehículos sin placas, conducidos supuestamente por miembros de esa entidad castrense.
Escapó a las 2 de la madrugada
La captura se dio el pasado 19 de octubre, en el estacionamiento de la comandancia, cuando se disponía a ir a su vivienda, cuando le informaron que sería investigado “por ser el principal líder y cabecilla de una red de narcotraficantes dentro del Ejército”.
“Eso me lo dijo el coronel José Alberto Larios, segundo jefe de inteligencia. Yo no me rehusé y cooperé porque el que no la debe no la teme y fui trasladado a las celdas militares, donde pasé las peores horas. Me sentía secuestrado por miembros de la FARC, porque estaba muerto en vida, mientras les decían a mis familiares que andaba en misión”, dijo Guzmán.
El teniente relató que se escapó cerca de las dos de la madrugada, doblando barrotes, porque le dijeron que el próximo viernes lo llevarían a Terrabona, Matagalpa, a “descuartizarlo”.
“Esa amenaza coincide con lo dicho a mi madre a quien le dijeron que andaba en Misión en Matagalpa. Yo estoy seguro que después de esta denuncia me van a mandar a matar, pero les quito la máscara al Ejército que dice que respeta los derechos humanos”, refirió el perjudicado.
De acuerdo al denunciante, el Ejército anda investigando a los integrantes de esa red interna lo que indica que están penetrados por el narcotráfico.
También deja al descubierto las intrigas dentro del cuerpo castrense, ya que según el denunciante, “a los jóvenes talentos que ven puede hacerles sombras en un futuro, los ensucian para expulsarlos de las filas del Ejército”.
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