Roy Moncada
En noviembre acabará para siempre aquella pesadilla humeante de pobreza y miseria humana, que por décadas representó el vertedero a cielo abierto de La Chureca.
El fin del proyecto de sellado, que duró tres años, será el próximo mes, confirmó José Manuel Mariscal, coordinador de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid).
Después de visitar junto a las autoridades municipales las instalaciones de la planta de tratamiento de desechos, Mariscal aseguró ayer que está lista para funcionar, pero que el próximo mes estará en periodo de prueba. Superada la prueba, la planta, una de las más modernas en Latinoamérica, procesará a diario entre 750 y 800 toneladas de basura, de las 1,500 que en total genera la capital.
Otro componente del proyecto, próximo a finalizar, es la construcción de 258 casas destinadas para las familias que habitan en el vertedero.
Raúl Muñoz, coordinador de la cooperación Andaluza en Nicaragua, comentó que tienen un 85 por ciento de construcción y que el costo de cada una es de 15 mil dólares.
El proyecto de Desarrollo Integral de Acahualinca inició hace tres años. Los tres componentes, habitacional, social y medioambiente, casi finalizan en el lugar donde se respiraba contaminación y desesperanza. Pronto será solo historia.
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