César Torres

Su voz eriza la piel. “Porque no es la voz de la garganta, sino la del alma”, dice César Torres, quien hoy está de vuelta con el Dúo Ramcés. Además de cantante, es ingeniero civil, amante de Los Beatles, hippie en el siglo 21 y padre de tres varones y una mujer. Como “no tiene pelos en la lengua” confiesa que el futbol no es santo de su devoción y que está lejos de creer en la modestia.

Por Amalia del Cid

Su voz eriza la piel. “Porque no es la voz de la garganta, sino la del alma”, dice César Torres, quien hoy está de vuelta con el Dúo Ramcés. Además de cantante, es ingeniero civil, amante de Los Beatles, hippie en el siglo 21 y padre de tres varones y una mujer. Como “no tiene pelos en la lengua” confiesa que el futbol no es santo de su devoción y que está lejos de creer en la modestia.

:::¿Qué tiene que ver la ingeniería con la música?

A mí no me creás. Dicen que la música y las matemáticas están en el mismo sector del cerebro.

:::¿Qué le pasa con Los Beatles?

Cuando empezó la fiebre yo tenía 8 años. No me gustaba andar pelón porque tengo cabeza de jocote, el poquito de pelo que tenía me lo ponía como pavita y cantaba todas sus canciones.

:::¿Esas canciones siguen siendo sus favoritas?

Y las de un montón de gente. Mis hijos me dicen: ¡Solo canciones de viejo cantás vos! Pero oigo que escondido están oyendo mi música (ríe).

:::¿Qué le cae mal en una persona?

La mentira.

:::Entonces usted debe ser totalmente sincero…

Digo las cosas en la cara. Y tiene su costo. A la gente le choca.

:::¿Su pasatiempo?

Me gusta el beisbol.

:::¿Y el futbol no?

Me gusta Brasil. El futbol tiene sus debilidades. Viene un ataque y está permitido que la defensa saque la pelota del campo. Es como si en beisbol tuvieras las bases llenas y como no querés que te peguen jonrón, tirás la bola al público (ríe).

:::¿Sabe bailar?

En mis tiempos bailé bastante. Pero mis movimientos eran exagerados y a las muchachas no les gustaba bailar conmigo (ríe).

:::¿Fuma?

He llegado a fumar más de medio paquete de cigarrillos. Pero tengo una garganta de hierro… Pobrecita.

:::¿Cuántos instrumentos puede tocar?

¡Ni uno!

:::¿Ideay?

Ponete en mi lugar, si te hubiera sido sumamente sencillo cantar desde que naciste, y te dicen aprendé guitarra… Yo canto a capela… y se oye lindo también (ríe).

:::Parece que no cree en la modestia...

Creo que es una hipocresía disfrazada. Si yo fuera un mal cantante, te lo diría. Pero si soy bueno, ¿por qué voy a decir “le hago la fuerza”?

:::¿Qué tan buen cantante es?

Si fuera tan buen ingeniero como soy cantante, estaría en la Nasa.

:::¿Qué espera del relanzamiento de Ramcés?

Creo en la democracia. Yo lo dejo a la elección del público.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí