Un niño de 10 años muerto y nueve heridos de bala, según fuentes médicas y policiales, dejaron ayer unos confusos incidentes en Colón, donde las autoridades decretaron el toque de queda.
Los desórdenes ocurrieron tras la aprobación por mayoría oficialista parlamentaria, de una reforma legal que permite la venta de terrenos públicos en la Zona Libre de Colón, que el presidente Ricardo Martinelli, quien sancionó ayer la reforma legal, dice mejorará la calidad de vida en la ciudad, aunque políticos y empresarios la consideran injustificada.
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