El petróleo de Texas bajó ayer el 2.22 por ciento y cerró en 90.05 dólares por barril después de que se conocieran datos macroeconómicos y resultados empresariales peores de lo previsto en Estados Unidos, de forma que acumuló un descenso semanal del 1.97 por ciento. El llamado “oro negro” registró ese fuerte retroceso en una sesión de pérdidas generalizadas en los mercados de Nueva York después de que importantes empresas estadounidenses como Google, Microsoft, General Electric o McDonald’s difundieran unos resultados que no alcanzaron las expectativas de los inversores.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 C