Lucía Vargas
Un disparo en la cabeza recibió la mañana de ayer Alma Verónica Chavarría Suárez, de 41 años, a manos de su compañero de vida Francisco Alejo Jarquín Espinoza, de 34 años. El hecho que estremeció al pueblo de Nandaime y en especial a los comerciantes del mercado municipal, porque ocurrió en el negocio de la víctima, se registró a las 10. 30 de la mañana.
El peritaje en el sitio realizado por las autoridades policiales, tardó más de cinco horas y fue hasta pasada las tres y media de la tarde que el cadáver de Chavarría fue sacado del negocio dentro de una caja fúnebre. Jarquín Espinoza, luego de cometer el crimen contra Chavarría también se disparó en la cabeza, muriendo una hora después cuando era trasladado al hospital Amistad Japón Nicaragua, de Granada.
La escena del crimen fue la bodega de la Ferretería Chavarría, cuya dueña era la víctima, hasta donde según algunos testigos fue llevada por su agresor y luego solo se escucharon dos detonaciones. El forense Noé Campos, dijo que la causa de muerte en el caso de Chavarría fue una hemorragia cerebral, provocada por un edema causado por la bala. En el caso del autor del hecho dijo que no lo había examinado aún.
Este hecho que hasta ayer no fue tipificado por las autoridades de la Comisaría de la Mujer, porque será la conclusión de la investigación la que decidirá, podría ser considerado el primer caso de femicidio, seguido de suicidio, que ocurre en este departamento, luego de la aprobación de la Ley 779.
Francisco Alejo Jarquín Espinoza, fue autor de otro crimen en la ciudad de Miami, Estados Unidos, hace cuatro años. La víctima también era de Nandaime y casualmente era nieta de los anteriores dueños de la ferretería donde ocurrió ayer este hecho.
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