Bloomberg News
Con la desaceleración de la economía en China, a Liu Fenglin no le resulta fácil este año contratar a diez soldadores experimentados para su fabricante de equipos de calefacción.
El banco central bajó las tasas de interés cinco veces en cuatro meses y redujo los requisitos de reserva de los prestamistas tres veces en el último trimestre de 2008.
Esta vez la respuesta es más débil, con los requisitos de reservas para los bancos reducidos tres veces desde noviembre, las tasas de interés recortadas en junio y julio, y una aceleración de aprobaciones de inversión.
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Liu consiguió encontrar apenas tres empleados pese a que la economía está experimentando su desaceleración más profunda desde la crisis financiera global. “La situación en que los trabajadores migratorios se agolpaban alrededor del escritorio cuando se colgaba un cartel de empleo quedó atrás hace tiempo”, dijo Liu, de 46 años, cuya empresa se encuentra en la ciudad sureña de Zhuhai.
La segunda economía más grande del mundo creció probablemente 7.4 por ciento en el tercer trimestre respecto del mismo período el año anterior. Es el nivel más bajo desde el primer trimestre de 2009 y la séptima desaceleración trimestral seguida.
La historia de Liu contribuye a explicar por qué el Partido Comunista gobernante no ha lanzado una respuesta de política monetaria y fiscal más fuerte mientras los funcionarios están atentos a signos de que la economía se estabiliza.
Si bien el gobierno describió este año el mercado de trabajo como “sombrío”, la presión para crear empleo está disminuyendo en tanto la política de un solo hijo introducida en 1979 limita los ingresos nuevos en la fuerza de trabajo.
Todavía en 2010, el premier Wen Jiabao dijo que era necesaria una expansión del ocho por ciento para mantener “la estabilidad básica del empleo” y cualquier cosa por debajo de eso crearía “problemas”, según la revista del partido Qiushi.
RESILIENCIA LABORAL
“Con la demografía cambiante de China, también ese referente debería cambiar” a un siete por ciento, dijo Louis Kuijs, economista principal para China en Royal Bank of Scotland Plc de Hong Kong, que anteriormente trabajó en el Banco Mundial en Pekín. La resiliencia del mercado de trabajo “reduce la aparente urgencia de una respuesta importante en la política”, dijo.
OPTIMISMO
“El gobierno espera que su miniestímulo y una política crediticia más fácil se traduzcan en una recuperación suficiente como para mantener la firmeza del mercado de trabajo”, dijo Alistair Thornton, economista con sede en Pekín de IHS Global Insight.
“Si a más largo plazo, con las reformas necesarias, China puede llevar a cabo una transición a un esquema de crecimiento anual de aproximadamente 6 por ciento con una actividad de consumo y una producción del sector de servicios más fuertes, no hay razón para que el mercado de trabajo se vea afectado”, añadió.
El primer ministro chino, Wen Jiabao, adelantó ayer que la economía del gigante asiático “ha comenzado a estabilizarse y a experimentar cambios positivos en el tercer trimestre”.
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