DAMASCO/AFP
El mediador internacional para Siria, Lakhdar Brahimi, pidió ayer una tregua del 26 al 28 de octubre, cuando se celebre la próxima gran fiesta musulmana de Al Adha, conocida como Fiesta del Cordero o Fiesta del Sacrificio y que culmina los ritos del gran peregrinaje musulmán a La Meca en Arabia Saudita.
En una visita a Teherán en la que se reunió el domingo con el presidente Mahmud Ahmadinejad, principal aliado del mandatario sirio Bashar al Asad, Brahimi “llamó a las autoridades iraníes a ayudar a la puesta en marcha de un alto al fuego, durante una de las fiestas más sagradas celebradas por los musulmanes en todo el mundo”, según un comunicado emitido ayer por su portavoz.
En respuesta, Irán propuso a Brahimi un “período de transición que desemboque en la celebración de elecciones presidenciales y legislativas (…) bajo la supervisión del presidente Asad”.
Después de Teherán, Brahimi llegó a Bagdad cuyo gobierno elude pedir la salida de Asad y prefiere reclamar el fin de las hostilidades que sacuden al país desde marzo de 2011. Brahimi desmintió que vaya a pedir el despliegue de una fuerza de paz en Siria, como dijo un dirigente de la oposición desde Doha.
Mientras, continúan las tensiones entre Siria y Turquía —que apoya a la rebelión y alberga a más de 100,000 refugiados sirios— desde la muerte el pasado 3 de octubre de cinco civiles turcos alcanzados por un obús sirio cerca de la frontera. Ayer, Turquía controló un avión de carga armenio que se dirigía a Alepo.
Asimismo, ayer la Unión Europea impuso nuevas sanciones al régimen, congelando fondos de 28 partidarios de Asad y de dos empresas.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A