MÉDICO INTERNISTA
Una estimada lectora de esta columna envía consulta al correo [email protected] y solicita expliquemos que significa padecer de “tiroiditis de Hashimoto”.
El tiroides es una importante glándula localizada en el cuello, a ambos lados de la llamada “nuez de Adán”. Se encarga de la producción de hormona tiroidea (T3 y T4) una especie de “chispa” de la vida normal.
El tiroides en condiciones normales ni se ve ni se puede palpar, si alguien tiene aumento de volumen de esta zona del cuello lo más probable es que estamos frente a un bocio, de los cuales hay varios tipos.
Una tiroiditis es una enfermedad inflamatoria o inflamación del tiroides que puede obedecer a diferentes causas y se distinguen tres grandes tipos: la más común es la Tiroiditis de Hashimoto (TH) que puede ser dolorosa o no.
La TH también se le llama tiroiditis linfocítica crónica y también tiroiditis autoinmune, siendo este último calificativo la probable explicación de su origen: que células del sistema de defensa “se vuelven locas” y atacan una parte del cuerpo, en este caso el tiroides.
Los pacientes con esta enfermedad pueden tener una glándula tiroidea de tamaño normal o aumentada (bocio), y puede aparecer o no dolor en el cuello y al momento de tragar.
La TH puede comportarse de dos maneras con respecto al funcionamiento tiroideo: lo acelera (hipertiroidismo) y hay taquicardia, sudoración, palpitaciones y pérdida de peso.
También puede disminuirlo y el paciente se queja de fatiga, aumento de peso y movimientos lentos cuando hay hipotiroidismo.
El médico internista procede a un buen interrogatorio, examen físico y exámenes de hormonas, ultrasonido y biopsia con lo cual define el diagnóstico, el cual a veces puede ser difícil.
Con atención y seguimiento de largo plazo estos pacientes pueden recuperar su función tiroidea normal.
Gracias por continuar comentando y enviar sus consultas a mi correo. Hasta la próxima semana amigo lector.
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